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Una veintena de venezolanos se congregó este domingo en la céntrica Plaza de Bolívar de Bogotá para exigir la liberación de «todos los presos políticos» en su país, en una protesta de escasa asistencia que alteró momentáneamente la dinámica habitual de este punto turístico de la capital colombiana.
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Entre gritos de ‘¡libertad, libertad!’ y llamados a la excarcelación de «todos los ciudadanos», los asistentes señalaron que las detenciones afectan no solo a los presos, sino también a sus familias.
«Estamos alzando la voz por todos los presos políticos que se mantienen hoy en las mazmorras del régimen sufriendo los embates de un sistema represivo, y con ellos también sus familias», dijo a EFE Andrés Colina, secretario político de Vente Venezuela, el partido de la líder opositora María Corina Machado.
Durante la concentración, los manifestantes corearon consignas a favor de la libertad de los detenidos y denunciaron la situación de venezolanos y ciudadanos colombianos encarcelados en Venezuela, a quienes calificaron como «secuestrados».
Los participantes elaboraron una especie de mural en el suelo de la plaza, compuesta por decenas de fotografías de personas que permanecen detenidas en Venezuela.
Las imágenes fueron colocadas bordeando una bandera venezolana extendida en el piso, en una intervención simbólica destinada a visibilizar los casos de presos políticos y mantener sus rostros en el centro de la protesta.
Cuestionan cifras oficiales
Colina aseguró que actualmente hay más de 800 presos políticos en Venezuela y cuestionó las cifras oficiales sobre excarcelaciones difundidas por el régimen chavista, liderado por Delcy Rodríguez.
Según explicó, aunque el chavismo ha hablado de más de 400 liberaciones, los registros de organizaciones no gubernamentales que hacen seguimiento a estos casos, como la ONG Foro Penal, contabilizan alrededor de un centenario.
Añadió que muchos de los excarcelados continúan bajo medidas cautelares, lo que «les obliga a presentarse periódicamente ante los tribunales y les restringe la posibilidad de expresarse libremente o de reincorporarse a la vida política».
El pasado 8 de enero, cinco días después de la operación militar de Estados Unidos que terminó en la captura de Nicolás Maduro y su posterior traslado a una cárcel en Nueva York, el presidente de la Asamblea Nacional chavista, Jorge Rodríguez, anunció la excarcelación de un «número importante» de personas.
El anuncio generó expectativas en familiares de los detenidos, quienes han pernoctado desde entonces a las afueras de varias cárceles a la espera de las liberaciones.
Desde entonces, entre 139 y 155 presos políticos han sido excarcelados, según el relato del Foro Penal y la mayor coalición opositora, Plataforma Unitaria Democrática (PUD).
La organización Provea -dedicada a la defensa de los derechos humanos- afirmó recientemente que «continúan las dilaciones indebidas y los abusos autoritarios», lo que, demostró, impide la concreción de las liberaciones anunciadas.
El chavismo asegura que el país está «libre de presos políticos» y que los señalados como tal están encarcelados por la «comisión de terribles hechos punibles».
Con información de EFE
