Según el empresario, los sistemas de IA pueden automatizar procesos, analizar datos y generar contenidos, pero no pueden reemplazar cualidades humanas.
18/01/2026 – 20:52hs
La inteligencia artificial ya no es una promesa lejana: está modificando el mercado laboral a una velocidad inédita y obligando a repensar qué profesiones tendrán mayor proyección en los próximos años.
En este contexto, Bill Gates, cofundador de Microsoft, sostiene que la IA no llega para eliminar masivamente puestos de trabajo, sino para transformar profundamente las exigencias de cada rol.
Según el empresario y referente tecnológico, los sistemas de IA pueden automatizar procesos, analizar grandes volúmenes de datos y generar contenidos en segundos, pero aún Están lejos de reemplazar cualidades humanas clave como el criterio, el juicio ético, la empatía o la capacidad de gestionar sistemas complejos. Por ese motivo, Gates considera que el futuro del empleo estará marcado por la colaboración entre humanos y máquinas, y no por la competencia directa.
Las carreras con mayor proyección, según Gates
Si bien reconoce que predecir el mercado laboral a largo plazo no es sencillo, Gates ha señalado en distintas intervenciones tres áreas que, desde su perspectiva, presentan mayores riesgos de mantenerse relevantes frente al avance de la automatización.
Una de ellas es la programación. Aunque la IA ya puede escribir código, Gates sostiene que el rol del programador seguirá siendo central, aunque con un perfil distinto: más orientado a la supervisiónla corrección de errores, la integración de valores éticos y el diseño estratégico de sistemas adaptados a contextos específicos. En este escenario, el desarrollador pasa de ser un simple ejecutor a un cocreador junto a la tecnología.
Otro campo clave es el de las ciencias de la vida y la biologia. Áreas como la biotecnología, la edición genética o la medicina personalizada requieren una comprensión profunda de procesos complejos, además de intuición y creatividad para interpretar resultados y diseñar soluciones innovadoras, capacidades que la IA aún no puede replicar de manera autónoma.
el tercer ámbito destacado es el de la energía y el desarrollo sostenible. Aunque la inteligencia artificial puede optimizar procesos y escenarios similares, las decisiones estratégicas, la planificación a largo plazo y la adaptación a variables impredecibles siguen dependiendo del juicio humano.
Más que títulos, habilidades para colaborar con la IA
Más allá de recomendar carreras concretas, Gates pone el acento en la forma de trabajar. Aprender a utilizar herramientas de IA no garantiza por sí solo el éxito profesional, pero quienes logren integrarlas en tareas creativas, estratégicas y de resolución de problemas contarán con una ventaja competitiva clara.
Esta visión se alinea con una tendencia cada vez más evidente: la IA no elimina necesariamente profesiones completas, pero sí redefine las tareas y transforma la naturaleza de los puestos de trabajo. Incluso las carreras consideradas “seguras” deberán adaptarse y combinar habilidades técnicas con competencias humanas como la ética, la empatía y el pensamiento crítico.
De cara a 2026, Gates plantea que elegir una carrera universitaria implica evaluar no solo intereses personales o prestigio académico, sino también el potencial de colaboración con la inteligencia artificial en sectores dinámicos.
En síntesis, el mensaje del cofundador de Microsoft es claro: el desafío no consiste en competir con las máquinas, sino en aprender a trabajar junto a ellas para crear valor allí donde la tecnología, por sí sola, aún no puede llegar.
