Criterio urbano
Proyectos estratégicos serán clave para el desarrollo del país
La semana pasada se llevó a cabo un nuevo convenio de cooperación entre el Ministerio de la Defensa de Guatemala y el Cuerpo de Ingenieros del Ejército de los Estados Unidos (Usace, en inglés). Dentro de la información publicada, los recursos que el Gobierno de Guatemala pagará al Usace son US$110 millones para que puedan subcontratar empresas que realicen los estudios de preinversión en seis proyectos viales y los estudios necesarios previos para el tren de carga de Escuintla a puerto Quetzal.
Esta firma se suma al proyecto ya en marcha de los estudios de preinversión de aumento de la capacidad de carga de puerto Quetzal que se espera pueda empezar su construcción en el 2027.
Ahora bien, este mecanismo, si bien es importante y esperamos que logre también
trasladar capacidades a las instituciones públicas guatemaltecas involucradas, no es suficiente para aumentar la inversión pública que sigue siendo de las más bajas del mundo, apenas 1.6% del PIB, mientras que el promedio regional muestra que países con el crecimiento poblacional, la edad promedio y la urbanización que tenemos, deberíamos invertir por lo menos 3% del PIB para realmente contar con soluciones que permitirán mejorar la logística, el comercio, los servicios y en el de ciudades metropolitanas, como la de Guatemala, reducir el tráfico.
Por eso fue tan importante que la delegación bipartidista del Congreso de los Estados Unidos, que estuvo el fin de semana en Guatemala, pudo reunirse con representantes del sector privado guatemalteco. Se debe con determinación, y al más alto nivel político de la Presidencia de la República, liderar la implementación de la Ley de Infraestructura Vial Prioritaria, que se ha quedado estancada desde mediados del año pasado. No se le han trasladado los recursos necesarios a la Dirección de Proyectos Viales Prioritarios (Dipp) y tampoco se ha cumplido la ley de contar con equipo más capacitado, lo que requiere pagarles mejor.
Se debe al mismo tiempo potenciar la Dipp.
Cuando vemos las capacidades de los equipos dentro del Ministerio de Comunicaciones, nos damos cuenta de que una de las grandes falencias de por qué no tenemos proyectos de gran envergadura es que no hay funcionarios que tengan las competencias para estructurar y darles seguimiento a proyectos que superen los US$200 millones en el sector público (el claro ejemplo es el puente Belice 2, que sigue paralizado). Por eso la urgencia de que legalmente en la Dipp puedan pagar salarios de mercado más competitivos.
Este es un cambio de mentalidad, como guatemaltecos debemos reconocer que, para contar con ingenieros especializados en geotécnica, hidráulica, ambiental, pavimentos, puentes, estructuras, entre otras, se tenga la capacidad de construir el tipo de proyectos de carreteras que el país necesita, con túneles, puentes y estructuras elevadas más sofisticadas.
Empezar la estrategia de trabajar con el Usace es importante; pero, si no se deja una Dipp establecida y fortalecida en este gobierno, con profesionales de primer nivel, habremos desaprovechado una oportunidad para fortalecer la capacidad del Estado para contar con servidores públicos más eficientes, que se enfocan en construir los proyectos necesarios que el país requiere para aumentar la inversión pública y llegar a por lo menos a 6% de crecimiento económico.
Es momento de que el Gobierno asuma su responsabilidad de cumplir la ley y fomentar el Estado de derecho, profesionalizando los servicios públicos y aprovechando las herramientas que la ley permite para crear más infraestructura.
