Dolor indescriptible, angustia exacerbada, llanto sin consuelo y culpas en el aire. El accidente sucedido la noche de este domingo, en la carretera a Yacuiba, entre un autobús de la empresa Bolívar y un camión cisterna, dejó un manto de tristeza.
Los primeros videos del infortunio evidenciaron la desesperación de los sobrevivientes, quienes apelaron a pedir ayuda, abogar por la presencia de las ambulancias y, sobre todo, implorar para que los pasajeros aún atrapados entre los fierros del autobús fueran auxiliados.
“¡Ay, Dios mío!”, exclamó una mujer, mientras las labores desesperadas se llevaban a cabo en medio de la tragedia.
Otra persona se defendía ante quienes lo acusaban de estar en presunta condición de ebriedad. “¿Quién está borracho?”, decía.
Una mujer, por su parte, fortalecía la teoría de que el camión cisterna frenó “de golpe”, lo cual habría desencadenado el choque frontal del autobús.
“La cisterna ha sido, la cisterna”.
En medio del dolor, una niña, de aproximadamente 7 años, se mostró en estado de shock y pedía por su madre.
De momento, las autoridades no han ofrecido un informe oficial respecto a las víctimas, sin embargo, se presume que habrían fallecidos.
