El actor cubano Fernando Hechavarría Gibert fue distinguido este lunes con el Premio Nacional de Teatro 2026, el mayor reconocimiento del país en esta manifestación, en reconocimiento a una trayectoria de más de 50 años en las artes escénicas, el audiovisual y la formación de actores.
El jurado adoptó la decisión por unanimidad y destacó el impacto sostenido del intérprete en el desarrollo del teatro cubano contemporáneo, según informó el Consejo Nacional de las Artes Escénicas en Facebook.
Nacido en Holguín y graduado en 1976 de la Escuela Nacional de Artes Escénicas de La Habana, Hechavarría integró durante casi dos décadas el grupo Teatro Escambray.
Desde 1995 forma parte de la compañía Teatro El Público, donde ha participado en montajes de referencia dentro de la escena capitalina.
Su carrera incluye la presencia en más de 36 obras teatrales, 31 películas y 44 producciones televisivas, además de su participación en 27 festivales nacionales e internacionales y en proyectos de coproducción que han contribuido a la proyección del talento cubano fuera del país.
En la actualidad, combina su labor artística con la docencia como profesora de actuación en la Universidad de las Artes (ISA) y en la Escuela Nacional de Teatro Corina Mestre, donde trabaja en la formación de nuevas generaciones de intérpretes.
En una entrevista concedida a EnCuba En 2024, Hechavarría repasó momentos clave de su formación artística y su vínculo con La Habana, ciudad a la que llegó siendo estudiante. “Fue un doble descubrimiento: la gran ciudad y su mundo cultural”, recordó sobre su llegada a la Escuela Nacional de Arte.
Fernando Hechavarría: “Adoro ese contacto directo con el espectador que solo el teatro ofrece”
El actor valoró como decisiva su permanencia durante casi dos décadas en el Teatro Escambray, experiencia que definió su ética profesional. “Llegué por dos años de servicio social y permanecí veinte. Me aportó mucho técnica, cultural y éticamente”, afirmó, al referirse al grupo como “una segunda y gran escuela”.
Sobre su trabajo junto a Teatro El Público, Hechavarría subrayó su importancia artística y simbólica: “Es mi más preciada vía de retroalimentación con la Cuba de hoy, y el modo de expresión ideal como artista y como cubano”. Entre sus montajes más relevantes mencionados El Rey Lear, Calígula, la gaviota y Las amargas lágrimas de Petra Von Kant.
Aunque reconoció la visibilidad que le ha dado la televisión, el intérprete reafirmó su apego al escenario: “Definitivamente, valoro mucho la vibración del público… el teatro te ofrece la continuidad de representar de principio a fin, haciendo de cada función algo único e irrepetible”.
En su faceta docente, que ejerce desde hace más de dos décadas, destacó el compromiso ético como eje central: “No basta conocer la materia; es vital predicar con el ejemplo e incentivar el crecimiento individual de cada artista en ciernes”, señaló, al defender una enseñanza basada en el acompañamiento y el autoconocimiento creativo.
