A finales de 2021 Forestalia puso en marcha un proyecto milmillonario —en el que participó Antxon Alonso, dueño y presunto socio de Santos Cerdán en Servinabar— con el que pretendía aumentar su capacidad para generar energía renovable al norte de la provincia de Zaragoza. … Un despliegue de al menos 11 parques fotovoltaicos (909.542 placas solares) y 52 eólicos (406 aerogeneradores) que incluían la «infraestructura de evacuación» para llevar la electricidad, principalmente, hasta dos subestaciones de Red Eléctrica de España (REE) en Vitoria (Álava) y Gatika (Vizcaya). La iniciativa, que decayó por «incumplimiento de hitos administrativos», dibujaba dos ‘autopistas eléctricas’ de varios centenares de kilómetros pese a que la Ley del Sector Eléctrico atribuye a REE la tarea de transporte en «régimen de exclusividad».
El 17 de febrero y el 22 de marzo de 2021, seis meses antes de que el Peol 522 AC y el Pfot 677 AC (los dos proyectos de Forestalia que incluían la línea de alta tensión de 400kV que discurría por Navarra hasta Gatika) saliesen a información pública, REE había autorizado su enganche en las subestaciones antes mencionadas. El 29 de marzo de 2021, la empresa hacía lo propio con el Pfot 753 AC (el proyecto que proyectaba otra línea de alta tensión de 400kV a través de La Rioja) en la subestación de Jundiz, también cerca de Vitoria. El trazado estimado de la primera, dividido en dos ramales en Alsasua (Navarra), era de más de 300 kilómetros. 220 en el caso de la segunda.
Unas dimensiones que llamaron la atención de asociaciones como, por ejemplo, Sustrai Erakuntza, que puso alegaciones a la primera de ellas y denunció que se estaba haciendo pasar por «infraestructura de evacuación» (la destinada a llevar la electricidad desde el lugar donde se genera hasta un punto de la red) lo que podían ser líneas de transporte. Según el artículo 34.1 de la Ley 24/2013, de 26 de diciembre, del Sector Eléctrico, «la red de transporte de energía eléctrica está constituida por la red de transporte primario (líneas (…) con tensiones nominales iguales o superiores a 380 kV) y la red de transporte secundario (líneas (…) con tensiones nominales iguales o superiores a 220 kV (…) y por aquellas otras instalaciones de tensiones nominales inferiores a 220 kV, que cumplan funciones de transporte)».
Además, el 34.2 especifica que «en todo caso Red Eléctrica de España, SA, actuará como transportista único desarrollar la actividad en régimen de exclusividad». Consultada sobre el porqué no se demostró la infraestructura de Forestalia como red de transporte, REE explica que son las compañías privadas quienes realizan las solicitudes de acceso, «decidiendo libremente las características de sus proyectos» y que, de acuerdo con la normativa, «REE únicamente puede denegar un permiso de acceso a la red por falta de capacidad de acceso». Es decir, que no puede hacerlo «atendiendo a la longitud de sus líneas de evacuación».
Así, la operativa de Forestalia no era exclusiva en el norte de España, pues también había proyectado algo similar para llevar energía desde Aragón hasta Cataluña a través de otras tres ‘autopistas eléctricas’. «Un proyecto diferente, no es convencional», afirma Carlos Ontañón, director de Transición y Medio Ambiente de Forestalia, al presentar la idea durante la celebración en 2023 del Foro de Industria y Energía de Barcelona. Antiguo director del Instituto Aragonés de Gestión Ambiental, reconocía la importancia de que dichos proyectos estuviesen contando con Declaraciones de Impacto Ambiental favorables, aunque condicionadas, por parte del Ministerio de Transición Ecológica y Reto Demográfico (Miterd).
En el caso del País Vasco y Navarra, la mayor oposición llegó desde el nivel autonómico, llegando a interponer al Gobierno navarro un recurso contencioso-administrativo contra el «proyecto Mistral-Esfinge». Apuntaban al procedimiento seguido por dos departamentos del Miterd: la Dirección General de Calidad y Evaluación Ambiental (encargada de las DIA) y la Dirección General de Política Energética y Minas (encargada de las autorizaciones administrativas) por una «fragmentación» de los expedientes que habría «impedido a la Dirección General de Medio Ambiente del Gobierno de Navarra una adecuada comprensión y valoración global de la magnitud real y definitiva del proyecto».
Precisamente, en la autorización administrativa previa del Peol 522 AC se dejaba constancia de que parte de la «infraestructura de evacuación» de Forestalia se solapaba en el trazado con otro proyecto de REE. Se trataba de la línea de alta tensión de 400 kV Itxaso-Castejón-Muruarte, que se encontró entonces (diciembre de 2023) en tramitación. REE informó de que serían necesarias «comunicaciones posteriores para coordinar ambos servicios». Por su parte, Forestalia se abriría «para tratar de hacer compatibles en el entorno ambos proyectos, para llegar a posibles acuerdos en aras de minimizar y complementar ambas infraestructuras».
