En este vídeo, el profesor Pablo Foncilas trata los resultados que se dan si se prohíben los móviles en las aulas. Resulta que para mejorar las notas “no hace falta más inversión, ni nuevos planes de estudio, ni inteligencia artificial educativa. Basta con… quitarles el móvil”. Un estudio reciente basado en 16.955 estudiantes de universidades indias demuestra que al hacerlo las notas mejoran.
“Tras la prohibición, la mayoría mejoró su rendimiento académico de forma consistente. No es magia. Es enfoque. Ese mismo que las apps se empeñan en fragmentar cada segundo”, apunta el investigador.
La atención se ha convertido en el principal activo productivo. Y las aulas que recuperan el foco académico simplemente eliminando el móvil nos dan una pista: “Quizás también empresas, gobiernos y líderes empresariales deban rediseñar entornos donde la atención humana no se desperdicie”, plantea Foncillas. ¿Es la solución?
