En un gesto que busca aliviar la inseguridad alimentaria que golpea a Cuba, el Gobierno de China donó 30 mil toneladas de arroz a la isla, de las cuales ya arribaron 4800, de acuerdo con medios oficiales.
Se trata de una asistencia alimentaria de emergencia, acordeada por Pekín, que se desplegará en varias entregas en los primeros meses del año.
Durante el acto oficial de recepción del primer envío en La Habana, el embajador chino, Hua Xin, confirmó que el resto del cargamento llegará en dos despachos adicionales: uno de 15 600 toneladas, ya listo para zarpar, y otro de 9600, que debe enviarse a mediados de febrero.
“Cada grano de arroz entregado hoy condensa el compromiso inquebrantable del pueblo chino de nunca abandonar a los cubanos”, declaró el diplomático en respaldo la alianza de su país con la isla, en momentos de incertidumbre geopolítica tras los recientes sucesos en Venezuela.
Por su parte, el viceprimer ministro cubano y ministro de Comercio Exterior, Óscar Pérez-Oliva, aseguró que el cereal será distribuido de manera “inmediata y gratuita” a la población.
“Esta donación es expresión concreta de la cooperación ejemplar, incondicional y desinteresada de China con Cuba”, dijo el funcionario, quien subrayó que el apoyo también incluye proyectos para incrementar la producción nacional de arroz y colaboración en sectores como el energético.
Escenario de crisis
La ayuda llega en un momento crítico para la isla, que atraviesa una grave escasez de productos básicos, frecuentes y paralizantes apagones y una inflación que se resiste a remitir.
La crisis, que se prolonga desde hace varios años, responde a la combinación de los efectos de la pandemia, el endurecimiento de las sanciones de Estados Unidos y el impacto de fallidas políticas gubernamentales que no han logrado revertir el declive económico del país.
Cuba gasta alrededor de 2 mil millones de dólares anuales en la importación de alimentos destinados a la canasta básica, según cifras oficiales.
En 2024, la isla cosechó apenas 80 mil toneladas de arroz, lo que representa un 11 % de su consumo anual y apenas un 30 % de lo que producía seis años antes.
La caída de la productividad ha sido drástica: mientras en 2018 cada hectárea producía algo más de dos toneladas, en 2024 esa misma superficie apenas alcanzó una tonelada.
Solidaridad tras el huracán Melissa
El embajador Hua Xin recordó que tras el paso del huracán Melissa por la región oriental de Cuba en octubre pasado, su país envió donativos de alimentos y suministros esenciales como lámparas solares, materiales para techos y colchones. “Comprendemos profundamente que la verdadera amistad se revela en los momentos de mayor necesidad”, afirmó Hua.
El diplomático añadió que “frente a la compleja situación internacional actual, China siempre ha sido el socio más firme de Cuba”. Según explicó, el tercer lote de arroz —15 600 toneladas— ya está listo para su envío, mientras que el cuarto, de 9600 toneladas, será despachado a mediados de febrero.
La Habana y Pekín mantienen estrechas relaciones políticas y económicas desde hace décadas. China se ha consolidado como uno de los principales aliados de la isla, no solo en el ámbito alimentario, sino también en proyectos energéticos y de infraestructura.
“Estamos convencidos de que con los esfuerzos conjuntos de ambos países, ningún bloqueo podrá apagar la luz de la esperanza, ni ninguna dificultad podrá obstaculizar el camino hacia adelante”, dijo Hua Xin, citado por la prensa oficial.
El embajador remarcó que su país está dispuesto a “seguir fortaleciendo la cooperación con Cuba, superando juntos las dificultades e impulsando la construcción de una comunidad de futuro compartido chino-cubana”.
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Distribución inmediata
Por la parte cubana, Pérez-Oliva detalló que dos entregas iniciales de 2400 toneladas cada una ya fueron recibidas en La Habana y el puerto de Santiago de Cuba, y confirmó que serán distribuidas de manera inmediata y gratuita.
“Reconocemos profundamente y agradecemos esta ayuda en momentos complejos donde se recrudece de una forma sin precedentes el bloqueo económico, comercial y financiero de los Estados Unidos contra el pueblo cubano”, expresó el vicejefe de gabinete.
El también ministro de Comercio Exterior e Inversión Extranjera agregó que la asistencia del gigante asiático “es una expresión concreta de la construcción de una comunidad de futuro compartida entre los pueblos de Cuba y China”.
China no es el único país que ha enviado recientemente ayuda alimentaria a Cuba. En diciembre de 2025, Corea del Sur donó más de 24 mil toneladas de arroz, destinadas a personas en situación de vulnerabilidad y mujeres embarazadas.
Según el Sistema de Naciones Unidas en Cuba, la mitad de esa carga se descargó en el puerto de Santiago de Cuba, con el objetivo de duplicar durante cinco meses las cuotas que el Programa Mundial de Alimentos distribuye en provincias orientales.
Igualmente, Vietnam ha donado repetidamente arroz a la isla y mantiene proyectos de colaboración encaminados a elevar la producción arrocera en el país.
Una compañía vietnamita produce actualmente el cereal en tierras de la provincia de Pinar del Río, y se convirtió en la primera firma extranjera que recibe concesiones para este fin desde 1959. Su primera cosecha alcanzó las mil hectáreas, equivalentes al 3,3 % de lo plantado en toda la isla, y logró un rendimiento de unas 7 toneladas por hectárea.
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Caída de la producción nacional
La producción de arroz en Cuba ha sufrido un desplome en los últimos años. En 2018, el país alcanzó las 304 mil toneladas, pero desde entonces la falta de insumos y combustible ha reducido drásticamente las cifras.
En 2024, la isla se vio obligada a importar el 100 % del arroz que ofrece a precios subvencionados por la libreta de abastecimiento, el sistema de racionamiento vigente.
La crisis agrícola se extiende a otros cultivos básicos, pese a la aprobación de un grupo de medidas que pretendía impulsar la agricultura y de una hasta ahora inoperante ley de seguridad alimentaria. El Gobierno ha reconocido que la falta de recursos ha impedido sostener la productividad y garantizar la autosuficiencia.
En los mercados privados, una libra de arroz se vende en unos 300 pesos, en tanto un kilogramo de arroz importado no baja de los 700 pesos, un 10,5% del salario estatal promedio en Cuba.
