El mercado de combustibles líquidos en Colombia cerró 2025 con cifras positivas en términos de consumo, en un año marcado por la reactivación gradual de la actividad productiva, el transporte de carga y la logística interregional. Según el balance presentado por ‘Somos Uno’, unión gremial de Comce Colombia y Fendipetróleo Nacional, el desempeño anual confirma una recuperación del mercado, aunque con dinámicas territoriales muy diferenciadas y crecientes presiones sobre la rentabilidad del sector.
En el acumulado del año que acaba de terminar, el consumo de gasolina corriente creció 1,87 por ciento anual, lo que equivale a 41,05 millones de galones adicionales comercializados a través de las estaciones de servicio del país.
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Dicho resultado fue impulsado principalmente por el repunte observado entre julio y septiembre, período que compensó las caídas registradas durante el primer trimestre del año, cuando el consumo se vio afectado por una menor movilidad y ajustes en la demanda.
El mejor desempeño anual volvió a estar del lado del ACPM (diésel). La demanda de este combustible aumentó 5,36 por ciento interanual, lo que representó 106,8 millones de galones adicionales, según los registros del Sistema de Información de Combustibles (Sicom) del Ministerio de Minas y Energía.
Este crecimiento fue consistente a lo largo del año y reflejó una mayor intensidad en el transporte de carga, la actividad industrial y los flujos logísticos, especialmente durante el segundo semestre.
En el balance anual también se destacó el comportamiento de la gasolina extra, que registró un crecimiento del 36,14 por ciento, equivalente a 18,32 millones de galones adicionales.
No obstante, el gremio precisó que este combustible mantiene una participación marginal dentro del mercado total, cercana al 1 %por ciento, concentrada en nichos específicos como vehículos de alta gama y segmentos urbanos de mayores ingresos.
Consumo en regiones
El análisis territorial muestra que la recuperación del consumo no fue homogénea. A nivel departamental, Antioquia se consolidó como una de las regiones más dinámicas tanto en gasolina corriente como en diésel, apoyada en su peso industrial y logístico.
También se observaron crecimientos relevantes en Cundinamarca, Tolima y Córdoba, mientras que departamentos como Norte de Santander, Putumayo y Arauca registraron contracciones, asociados a factores fronterizos, menor movilidad y ajustes locales en la demanda.
En las principales ciudades, el comportamiento también fue dispar. En gasolina corriente, Medellín, Ibagué, Villavicencio y Valledupar mostraron aumentos moderados, mientras que Bogotá DC, Barranquilla y Cúcuta cerraron el año con descensos. En el caso del diésel, el crecimiento fue más marcado en ciudades con fuerte vocación logística e industrial, como Medellín y Barranquilla.así como en varios municipios intermedios y corredores estratégicos.
último tramo
Este panorama anual se reflejó con mayor claridad en el cuarto trimestre de 2025, período en el que la gasolina corriente registró una variación positiva de 1,5 por ciento frente al mismo trimestre de 2024, mientras que el diésel creció 3,38 por ciento a nivel nacional.
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Antioquia volvió a liderar el aumento de la ACPM, con un incremento de 8,17 millones de galones (+11,02 por ciento), seguida por Bogotá DC (+5,17 por ciento) y el Valle del Cauca (+2,48 por ciento), confirmando el fortalecimiento del transporte de carga y la actividad industrial durante el cierre del año.
Antioquia, donde más se consume gasolina corriente y diésel, según Comce Colombia. Foto:Cortesía COONARTAX
Pese a estos resultados positivos en consumo, el gremio advirtió que la rentabilidad del sector no acompaña el crecimiento de las ventas. El aumento de los costos operativos y un régimen de precios con márgenes uniformes a nivel nacional continúan afectando de manera especial a las estaciones ubicadas en zonas rurales y apartadas.
A esto se suma la preocupación por la creciente integración vertical y la mayor presencia de grandes jugadores, fenómenos que, según el gremio, distorsionan la competencia y ponen en desventaja a las estaciones independientes.
Así, el sector de combustibles líquidos cerró 2025 con una demanda en recuperación, pero con retos estructurales y regionales que seguirán marcando la agenda del negocio y del debate regulatorio en 2026, advierten desde Comce.
