Con una curaduría que apuesta al menos es másel Museo de Arte Contemporáneo de Buenos Aires (Macba) exhibe El grito de los cuerposuna selección de fotografías realizadas y protagonizadas por mujeres reunidas desde una mirada cinematográfica bajo la curaduría de Karina Acosta. Se presentan trabajos de nueve artistas de diferentes generaciones que, desde una sutil mirada política, denuncian desigualdades, abusos y violencia.
Las fotografías reunidas en el Macba utilizan el cuerpo como medio para transmitir su mensajesea el suyo o de otros. Lo duplican, lo intervienen con cirugías, lo disfrazan o lo desnudan. Hay obras de Ana Mendieta, Marie Louise Alemann, Liliana Maresca, Graciela Sacco, Lucila Mayol, Nicola Costantino, Ailen Vieytes de Simone, Orlan y Pilar Albarracín.
Acosta, que proviene del mundo del cineeligió una fotografía del proyecto Tráiler de Nicola Costantino que se exhibió en 2010 en la torre YPF. El artista había desarrollado una doble, un muñeco a escala real idéntico a ella, y filmó su historia.
El elemento cine sobreimpreso en la obra de Costantino abre paso a la dinámica que eligió la curadora para pensar su propuesta: un recorrido que navega por distintas escenasuna simple vista bellas, pero perturbadoras cuando uno se detiene a observarlas detenidamente.
Como hilo conductor, todas las fotografías incluyen cuerpos que observan al espectadoruna práctica que en el cine está prohibida, pero que las artes plásticas han explotado desde los primeros retablos religiosos bizantinos.
“La muestra se armó a partir del acercamiento del museo. Estas dos piezas de Orlán, que se llaman ‘Self-Hybridization’, y la obra de Pilar Alvarazín, ‘Prohibido el Cante’, que de hecho ellas dos tuvieron individuos acá. Entonces, a partir de ahí aparece la construcción de esta serie”. La curadora contó con la ayuda de la galería Rolf, especializado en fotografíaque le abrió su trastienda para seleccionar las obras que forman parte de la muestra.
Un conjunto de fotografías tempranas de la cubana-estadounidense Ana Mendieta sobresale en el ingreso a la sala. “Esta obra es del 1972, justo cuando ella estaba terminando el posgrado en la Universidad de Iowa. Empieza a trabajar ahí con intervenciones, con pelucas, con maquillaje, ya a trabajar esta idea de cuestionar mandatos de belleza y violencia”, repone Acosta.
Los retratos de Mendieta, donde las caras son levemente intervenidas con pelucas o maquillaje discreto, provocan una contradicción de sensaciones en el espectador, que salta de apreciar la belleza de las instantáneas captadas por el artista a percibir algunas huellas de violencia sobre esos rostros.
El cuerpo intervenido es otro de los temas que se repiten en las obras escogidas por la artista. Así como Mendieta los disfraza, Orlan se provoca intervenciones a partir de cirugías estéticas para luego fotografiarse y convertirse ella en objeto y obra. Dos obras de la francesa pertenecientes a la colección del Macba se ubican en el centro de la sala –mirá al resto de los artistas, según la curadora– y se convierten en punto de referencia para organizar el recorrido de la sala.
Acosta prestó especial atención al recorrido predispuesto por la ubicación de las obras. Al provenir del mundo del cine, se basó en los planos secuencia –aquellos que no tienen un corte evidente entre escenas– y sobre el montaje poéticodonde la emoción se manifiesta por sobre una narrativa lineal. Las obras funcionan como fragmentos dispersos que, al unirse, construyen un relato coral.
El tercer conjunto de obras que se destaca dentro de la muestra son los retratos de Narcisa Hirsch realizados por Marie Louise Alemann en tiempos del Instituto Di Tella. La fotógrafa es pionera del cine experimental en la Argentina.. En esta serie, Transfiguracionesjuega con la idea del doble, creando a dos personas distintas a partir de un mismo retrato.
El grito de los cuerpos Puedes visitarse en el Macba (Av. San Juan 328) todos los días de 12 a 19 hasta el 8 de marzo.
