Las mayorías de los vecinos de Kiev amanecieron este martes sin agua corriente. Y millas de edificios vuelven a estar sin calefacción después de otro gran ataque enemigo. El tercero de mayor envergadura en el mes de enero contra la capital. Según el alcalde, vitali … Klitschko, más de 5.600 inmuebles perdieron el suministro de calor; el 80% de ellos ya habían quedado sin calefacción tras el bombardeo del 9 de enero. La mínima prevista para este martes son 16 grados bajo cero. Rusia aprovecha las temperaturas gélidas para infligir el mayor daño posible a la población civil. El Kremlin quiere quebrar al país con una campaña contra todo el sector energético ucraniano que ya dura cuatro inviernos.
La Fuerza Aérea de Ucrania informó, una mañana más, sobre el número de proyectiles empleados por los rusos: 18 misiles balísticos, 15 misiles de crucero y un misil hipersónico Zircon. Además de 339 drones, como ya es habitual en los ataques combinados. La ofensiva aérea no sólo se dirige contra Kiev, las regiones de Zaporiyia, Rivne, Odesa, Járkov, Poltava y Dnipropetrovsk Sufre también las consecuencias del ataque. Rusia apuntó esta vez también contra las subestaciones eléctricas que abastecen a las tres centrales nucleares ucranianas en funcionamiento.
La situación más crítica la sufre la capital que, sin agua y sin calefacción en amplias zonas, enfrenta una media de ocho horas de luz eléctrica al día. Kiev ya ha superado un otoño de cortes eléctricos constantes que se vuelven más severos tras cada golpe enemigo. Pero el ataque ruso de este martes volvió a interrumpir el débil suministro dejando aún el 60% de las metrópolis oscuras.
El ministro de Economía de Ucrania, Oleksi Sobolev, cifra en 1.000 millones de dólares el monto necesario para cubrir las necesidades urgentes del maltrecho sistema energético ucraniano. Desde el pasado mes de octubre, Ucrania perdió 8,5 gigavatios en su capacidad de generación de energía. Mucho había sido restaurado y luego atacado y destruido nuevamente», manifestó Sobolev en una conferencia en Davos.
El director de la empresa electrica yasnoinformaba a primera hora de la tarde que la mitad de las viviendas de Kiev permanecen sin calefacción. Los Servicios de Emergencias han desplegado en varios puntos de la ciudad instalaciones para que los residentes puedan calentarse o cargar sus dispositivos electrónicos.
Las bajas temperaturas, el déficit en los sistemas de defensa aérea, los continuos ataques y la dificultad de las reparaciones son una combinación fatal. Ante tal situación, las autoridades de Ucrania han declarado el estado de emergencia en el sector energético el pasado 14 de enero.
«Tácticas actualizadas»
El presidente Zelenski, destaca que los rusos han ejecutado «taticas actualizadas» en este último bombardeo. Aunque no ha aportado más detalles sobre el asunto, el líder ucraniano ya había advertido sobre nuevas ofensivas aéreas. «En los próximos días tenemos que estar extremadamente vigilantes, Rusia ha preparado un ataque a gran escala y está esperando el momento adecuado para llevar a cabo», destacó el líder del país invadido el 19 de enero.
Días antes, la inteligencia militar de Ucrania (GUR) señalaba que Moscú planeaba golpear las subestaciones eléctricas conectadas a las tres centrales nucleares que permanecen activas en el país. La finalidad es sumir a todo el país en la oscuridad y el frío, sentencia la agencia. Rusia quiere «obligar a Ucrania a aceptar exigencias de capitulación inaceptables para poner fin a la guerra».
Este martes los ataques ocurrieron, pero la protección de estas instalaciones fue suficiente. «Los rusos no tuvieron éxito. Nosotros sí», manifestó Vitaliy Zaichenkoel director ejecutivo del operador de la red estatal de Ucrania, Ukrenergro.
Crisis energética
El director general de la OIEA, Rafael Grossi, confirmó el ataque ruso a las subestaciones eléctricas que mantienen en funcionamiento las plantas nucleares. La central de Cherbónil perdió el suministro eléctrico este martes, afirma Grossi -La agencia de la ONU para la energía atómica «está monitoreando activamente los acontecimientos para evaluar su impacto en la seguridad nuclear«.
La crisis energética en Ucrania y los últimos encontronazos entre Trump y los líderes europeos mantendrán a Zelenski lejos del Foro Económico Mundial esta semana. Aunque estaba prevista la culminación de un acuerdo de reconstrucción con Estados Unidos y una eventual reunión entre ambos líderes, parece que la agenda ha cambiado.
Zelenski vincula su participación en la cumbre de líderes internacionales si hay posibilidad de concretar más paquetes de ayuda para el sector energético y defensas aéreas. «Si los socios no están listos, todos los representantes de Ucrania deben centrarse en asuntos concretos que benefician a nuestro estado», destacó el líder ucraniano.
