décimos ‘A la chita callando’ cuando alguien actúa con sigilo y sin hacer ruido, de modo que logra su objetivo antes de que nadie repare en ello. La locución describe un modo de actuar más que un contenido y por eso funciona igual en política, en la oficina o en la vida doméstica, siempre con ese toque de discreción eficaz.
La clave está en el término ‘chita’palabra emparentada con el grupo de vocablos que piden silencio. In English conviven ‘chistar’, ‘chist’, ‘chis’ y ‘chitona’de origen onomatopéyico y formado sobre el sonido ‘vale’ que imita el gesto de pedir callar. De ahí que ‘a la chita’ equivalente a ‘con sigilo’ oh ‘en silencio’ y que el añadido ‘callando’ refuerce la idea de reserva y ocultación.
Muchos especialistas señalan además un cruce con el italiano zitto que significa ‘callado’, ‘estar en silencio’ y que habría favorecido la difusión de la expresión en ámbitos mediterráneos de comercio y marinería.
Conviene despejar un malentendido bastante extendido. La palabra ‘chita’ no alude a la famosa chimpancé de las películas de Tarzán, cuyo nombre en inglés se escribía Cheeta, y aunque la coincidencia gráfica en español haya alimentado la confusión, la locución pertenece al ámbito del silencio y la discreción y no guarda relación alguna con aquel simpático personaje cinematográfico.
