Lo dijo Alejandro Balde y lo corroboró Hansi Flick. Seguramente lo piensa hasta el último culé que vio al Barça sucumbir ante la Real Sociedad el domingo: el nivel de juego expresado sobre el césped de Anoeta fue suficiente para ganar el partido, aunque se perdiera (2-1). Y ese nivel, de mantenerse, también debería bastar para batir al Slavia de Praga este miércoles en la penúltima jornada de la Champions. Pero tiene que mejorar una faceta capital: la puntería.
“Tenemos que ser más resolutivos ante la portería”, reconocía a Flick, en el único reproche que podía hacerles a sus hombres. El entrenador se confesó “decepcionado con el resultado”, pero no con la imagen del equipo. “Jugamos a un gran nivel y eso es lo que queremos ver. Perdimos a pesar de una gran actuación, que nos da más confianza en lo que hacemos”, sostenía Flick, obsesionado en conseguir que el equipo siga mejorando en todas las facetas. La del remate es una de ellas, aunque el Barça es el máximo goleador con diferencia de la Liga.
No lo es este año en la Champions, los de la cabeza. Los 25 tiros al marco de la Real Sociedad sólo arrojaron el ridículo saldo de un gol. Hubo otros tres anulados y cinco remates a los postes que sirven de consuelo únicamente.
Alejandro Balde atiende a los periodistas en Praga antes del entrenamiento del Barça en el Eden Arena. / MICHAL CIZEK / AFP
La mejoría desde Chelsea
La derrota del domingo fue la primera desde el partido con el Chelsea. Interrumpió una racha de 11 victorias seguidas. Aquella noche Flick prometió que el Barça mejoraría. Lo ha hecho, a su juicio. No está en su mano acelerar el acopio de experiencia que necesita el grupo por la extrema juventud que puebla en sus filas. “Tenemos mucho potencial”, aseguró.
Potencial suficiente para que el Barça no acuse las ausencias. Lamine Yamal no viajó por sanción, y Ferran Torres por lesión. Tampoco João Cancelo, que no está inscrito, y no jugará hasta las eliminatorias. Ni Marc-André ter Stegen que por la mañana, en lugar de ir al aeropuerto con ellos, se quedó en Barcelona para acudir a la revisión médica con el Girona, donde terminará la temporada. Ni Pedro Fernández, Dro, el canterano, que desea pagar los 6 millones de la cláusula para irse del Barça.

Pedri se duele del tobillo tras la durísima entrada de Carlos Soler en el Real Sociedad-Barça del domingo. / Dani Barbeito / SPO
El tobillo de Pedri
Además de ver un Barça mejorado y con más tino en el remate, Flick desea ver la ambición de un grupo por conquistar la única competición que se le escapó la pasada campaña. Pero le tranquiliza tener a Pedri, a quien ha preguntado cada día cómo está su tobillo derecho tras la durísima entrada de Carlos Soler del domingo, para que no se rompa la pareja que forma con Frenkie de Jong en el centro del campo.
Flick entiende que el equipo checo dificultará mucho la construcción del juego azulgrana. “El Slavia es un equipo que presiona muy arriba y prácticamente hombre a hombre, tendremos que estar peiense en las pérdidas de balón”, analizaba Flick, que no tiene otro objetivo que sumar los seis puntos que quedan en liza. La liguilla termina la próxima semana con la visita del Copenhague al Camp Nou.
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