Tras meses de caso omiso, y tras el fatal accidente ferroviario producido en Adamuz, Adif decide escuchar a los maquinistas y limita la velocidad en un tramo de la línea de alta velocidad Madrid-Barcelona, en el que precisamente, el colectivo ferroviario denunció que se … producirían vibraciones fuertes. Según fuentes de Semafel sindicato mayoritario de maquinistas, el gestor de las infraestructuras ha habilitado una limitación «temporal» de velocidad de 160 kilómetros por hora, en un tramo por el que hasta ahora se podía circular a 300 km/hora.
El recorrido afectado tiene 150 kilómetros –del total de casi 700 de la línea– y discurre entre Mejorada del Campo (Madrid) y Alhama de Aragón (Zaragoza). Fuentes de Adif confirman que se trata de una limitación temporal. «Los maquinistas han reportado baches y hemos puesto por seguridad esa limitación. Esta noche los responsables de mantenimiento lo revisarán y si está todo bien lo normal es que se levanta la limitación», relatan las mismas fuentes.
La restricción ha provocado que los tiempos de viaje entre Madrid y Barcelona hayan aumentado en unos 30 minutos durante la jornada del martes. Previsiblemente mañana desaparecerán las limitaciones de velocidadpero nada asegura que no volverán a replicarse si los conductores identifican de nuevos problemas en el mismo punto en el que llevan meses reportando a Adif que los trenes botan. Aún así, el colectivo rechaza que las disminuciones de velocidad se produzcan «por capricho» propio. «Si han puesto una limitación es porque con criterio técnico han determinado que hay que ponerla, no porque lo digan los maquinistas. Ya veremos si arreglan o no el problema, pero no se pone una limitación por capricho», señalan fuentes del sector.
Adif espera levantar mañana la restricción de velocidad, pero podría volver a imponerlas si los problemas continúan
Entre los maquinistas hay cierto malestar. porque Adif se decante ahora por acceder a sus quejas cuando llevan meses denunciando que el tramo restringido este martes «era un punto caliente» en la red de alta velocidad y que hoy han accedido a ponerla «porque no les ha quedado más remedio», lamentan las mismas fuentes. Porque la restricción de Adif llega cuando se investiga si el descarrilamiento de dos trenes producidos en el corredor Madrid-Andalucía a la altura de la localidad cordobesa de Adamuz fue consecuencia de un fallo en la infraestructura, con la rotura de una de las vías como la principal de las hipótesis tras las primeras pesquisas. Se trata de otra línea que fue señalada por los maquinistas debido a la incidencia de las vibraciones.
Ese inconveniente fue notificado por Semaf mediante una carta remitida el pasado 8 de agosto de 2025 tanto al director de la Agencia Estatal de Seguridad Ferroviaria, Pedro Lekuona García, como al director corporativo de seguridad de la circulación de Adif, David Gómez Rey Romero, y el subdirector de circulación de Adif Alta Velocidad, Francisco Martín Moreno. En la misma se señalaba una «profunda preocupación» por el estado general de las líneas, remarcando los casos de las líneas 010 (Madrid-Sevilla), 030 (Madrid-Málaga), 040 (Madrid-Valencia) y 050 (Madrid-Barcelona).
Tramo AVE con reducción
velocidad de 160 km/h
Mejorada
del campo
(Madrid)
Alhama
de Aragón
(Zaragoza)
Fuente: Semaf, ADIF/ABC

Tramo AVE con reducción de velocidad
Mejorada del Campo (Madrid)
Alhama de Aragón (Zaragoza)
Fuente: Semaf, ADIF/ABC
En todas esas líneas, el sindicato Semaf solicitó a las autoridades competentes reducir el límite de velocidad a 250 kilómetros por hora. «Esta medida debería extenderse en el tiempo hasta que la red adecue su estado para poder circular a velocidad superior». La petición, sin embargo, fue desestimada, bajo la premisa de que no existían «argumentos técnicos» para ejecutar esa reducción de velocidad, según reflejó el Ejecutivo en una respuesta ante una pregunta registrada por los senadores del PP.
Pero el accidente de Adamuzque deja por el momento 42 muertos y más de un centenar de heridos, ha sido la gota que ha colmado el vaso. Sin ir más lejos, ayer los maquinistas se plantaron ante Renfe y acordaron con el operador público reducir de 300 a 230 km/hora la velocidad máxima de circulación en la propia línea Madrid-Barcelona, tal y como adelantó ‘El Economista’. Concretamente en el tramo entre Madrid y Catalayud (Zaragoza), de unos 200 kilómetros.
Roturas en los ‘bogies’
Los problemas en la línea por la que más pasajeros transcurren por la alta velocidad española van más allá de lo propio denunciado por los maquinistas e incluso en el mismo mes de agosto que denunciaron los problemas de estabilidad de los treneslos operarios de Renfe fueron encontrando en cadena grietas en los ‘bogies’ (una pieza que sostiene las ruedas) en varias unidades de los Avril operadas por Avlo en ese corredor, lo que obligó a la ferroviaria pública a retirar este material rodante e incluso la propia marca ‘low cost’ de Renfe.
Según sostienen los maquinistas, el suceso se produjo por la falta de un mantenimiento adecuado de una infraestructura ya de por sí desgastada y ese deterioro es lo que producía las vibraciones que a su vez acababan afectando a los trenes. «Cuando sometes los vehículos a mucho estrés los elementos del vehículo acaban necesitando mantenimiento para arreglarlo», relatan fuentes del gremio. Tras repararse los trenes en los talleres de Renfe, los convoyes ahora están destinados a la línea que une Madrid con Segovia y Valladolid para prestar servicios Avant, donde la velocidad máxima está limitada a 250 km/hora.
El plan de Puente de llegar a los 350 km/hora
En la polémica también se cruzan los aviones del ministro de Transportes, Óscar Puente, para elevar de 300 a 350 kilómetros por hora la velocidad a la que pueden circular los trenes en la alta velocidad ferroviaria. Un proyecto, anunciado hace dos meses, que precisamente comenzaría a ejecutarse en la línea Madrid-Barcelona, en aproximadamente tres años, una vez se podrán instalar en ese corredor unas aerotraviesas -así las denominadas Puente- capaces de soportar el repetido pasar de los trenes a esa velocidad.
Una vez ocurre eso, la previsión es que el tiempo de viaje entre ambas capitales pueda reducirse a dos horas, pero lo acontecido en Adamuz y las quejas de los maquinistas en los grandes corredores de alta velocidad ponen ahora en duda si Transportes seguirá adelante con el proyecto o lo aparcará temporalmente.
