el Tratado de Versalles (TDV), se firma el 28 de junio de 1919. Este hecho se considera el final de la Primera Guerra Mundial, en la que Alemania, no sólo que pierde, también abdica y es conminada a firmar la paz. Versalles, sitio donde el Tercer Estado o Estado Llano de Sieyès, se impone con la Revolución francesa, derrotando a la monarquía absoluta y provocando el final del Antiguo Régimen.El TDV, deja en el pueblo alemán la sensación de engaño, humillación y vergüenza.
Guillermo II, el último Kaiser, emperador de Alemania, y rey de Prusia, dirá: «La la guerra ha terminadode hecho, muy diferente de lo que esperábamos. Nuestros políticos nos han fallado miserablemente». Los alemanes estaban convencidos de que la era de guerra defensivajusto y necesario; para luego, admitir la responsabilidad y los costos de reparación por los daños causados. Creían haber sido engañados. Era la desgracia total.
El 11 de agosto de 1919, el presidente Friedrich Ebert sanciona la constitución elaborada y aprobado por la Asamblea Nacional de la República de Weimar, que ratificó la TDV. Por un lado, se asistía al ensayo de un constitucionalismo democrático; y, por otro lado, inadvertido, al inicio de una crisis espantosa. Derrotada Alemania, perdía territorios y todos sus colonias (Togo, Camerún, Sudeste Africano, Acasia, Lorena); otros territorios pasarán a Checoslovaquia, Bélgica, etc.
Además de la pérdida de territorios, en el artículo 231 del TDVreconoce: «Que Alemania y sus aliados son responsables, por haberlos causado todos los daños y pérdidas infringidas a los gobiernos aliados y asociados y sus súbditos a consecuencia de la guerra que les fue impuesta por la agresión de Alemania y sus aliados». Queda una sociedad frustrada e imputada, avergonzada y humillada. Ahí estará presente y latente, de un lado, la esperanza en la República naciente de Weimar; y, en otro lado, la turbación y la desgraciaacrecentada por la crisis económica, social y política, que será el detonante para el ascenso del nazismo. Es la etapa del fatídico tránsito de la democracia frustrada a la seducción mesiánica del totalitarismo.
La cláusula de responsabilidad que reconoce alemaniale obliga a resarcir o reparar los daños y pérdidas causadas, pero también, a abolir el servicio militar obligatorio y reducir su ejército de diez millones de soldados un cien mil. Implicaba acortar su tropa al 1% de lo que tenía.
En ese contexto, adviene la atroz crisis inflacionaria que vivirá Weimar, los remezonescomo el intento fallido de golpe de Estado en Múnich (Putsch de la Cervecería), en septiembre de 1923, cuando Hitler incursiona en el primer intento de implantar el nazismo. es arrestadojuzgado y sentenciado. Acontecimiento parecido sucede 69 años después en Venezuela, cuando Hugo Chávez es arrestado y encarcelado en 1992, por el frustrado golpe de Estado al gobierno de Carlos Andrés Pérez. Un complaciente Rafael Calderá le confiere el indulto al coronel golpista, en marzo de 1994; Mientras en Alemania, en marzo de 1924, los jueces indulgentes de la república de Weimar, le liberaron a Hitler, a los ocho meses del arresto de una sentencia a cinco años de prisión.
Hijo historias fatídicaspero parecidos. La equivalencia no es arbitraria. Recordemos cuando hegel Decía que la historia se repite, una vez como. tragedia y otra vez como farsa o comedia. Uno y otro. Chávez y Hitler, provocarán destrucción y dolor. Weimar quedó en ruinas, al igual que la descuartizada Venezuela.
