El éxito de Carlos Alcaraz va más allá de la raqueta. El número uno mundial, con la supervisión de su fisioterapeuta, juanjo morenosigue una dieta sin gluten para ofrecer el máximo rendimiento cada vez que salta a una pista de tenis. Dos horas y media antes de medirse en la segunda ronda al alemán Yannick Hanfmann, Alcaraz ordenó una pechuga de pollo con patatas en el restaurante español Cambio de Tercio, situado en la tercera planta de la Rod Laver Arena y que dirige y es de la propiedad del riojano Abel Lusa..
El menú de Carlitos para almorzar en las instalaciones del torneo pasa también por la tortilla de patatas y el gazpacho sin pepino. El campeón de seis grandes lleva tres años con la dieta sin gluten. Es fiel a ella en los torneos y también cuando está en su casa de El Palmar. Su madre Virginia prepara pasta para todos y sin gluten para él.. Todo surgió después de una analítica sugerida por Juanjo, su fisio, que es un gran estudioso de la materia.
Emma Raducanula tenista con aires de princesa que se había quedado de jugar de noche en la primera ronda del torneo, perdió su segundo partido, esta vez de día, contra Anastasia Potapova. La rusa de nacimiento y austriaca de bandera la ridiculizó en dos sets. “No tiene sentido programar duelos femeninos de noche después de un posible partido de cinco sets”, dijo la británica. Con la derrota ya no habrá más quejas de su parte.
Daniil Medvédevque venía de alcanzar el vigesimosegundo título de su carrera en Brisbane (todos en sitios distintos), se clasificó para la tercera ronda. El ruso, undécimo cabeza de serie, supo remontar un set en contra el galo Halys.
Alcaraz aprovechó la tarde del lunes, después de ejercitarse una hora en las pistas del Melbourne Park, para ir a jugar a golf con un invitado muy especial. Nada más y nada menos que Roger Federer: “Casi me gana, lo hace todo con estilo. Su juego es tan bonito como su tenis”.


