Contra todo pronóstico se abrió paso a fuerza de una buena dirección técnica y de los goles del nunca bien ponderado. Neyser Villarreal. Pero aterrizaron en casa todos esos talentos y fueron buscando destino, algunos hasta con desesperación, seguros de que en casa nada bueno iba a pasar con ellos. ¿Por qué?
Alguien les dijo -con razón- que si a los 20 años no estaban ya en equipos del exterior los iba a dejar el tren y ellos corrieron a firmar cualquier papel con muchos ceros a la derecha, para no exponerse a terminar, como tantos, estancados en el fútbol colombiano y con sus sueños rotos. Suena antipático pero es pura realidad: ¿qué les da el torneo colombiano como para quedarse?
La Liga sigue sin confiar en jóvenes promesas
Neiser Villarreal Foto:AFP
Ahora pretendo que con la inscripción de al menos dos menores se subsane la carencia de oportunidades para los chicos que denunció en su momento el técnico César Torrestercero del mundo en Chile 2025. Nada más falso.
En vez de ocupar esas plazas con jugadores que realmente tendrán la oportunidad de mostrarse, los clubes los usan de comodín y siguen haciendo lo de siempre: taparlos con jugadores veteranos que supuestamente les asegurarán los títulos, lo que al final tiene un efecto muy ruinoso.
¿Ejemplos? Sobran. A luis marimonque llegó a ser titular en Millonarios, lo mandó a Llaneros Falcao García, de 40 años y que hace casi ocho meses no juega un partido oficial; a Andrés Salazar lo llevó al exótico fútbol de Letonia un argentino de 37 años al que pusieron incluso por encima de Velásquez, otro chico de Atlético Nacional a quien supuestamente habían repatriado en el verde para darle continuidad después de haber sido finalista con Tolima; a Luis Marquínezel arquero de la Selección Colombia en la próxima década, le tocó ir a mendigar en Ibagué los minutos que no le dan en el verde por privilegiar a ‘Chipi Chipi’ Castillo (Insólito) y David Ospina.
Selección sub-20 Foto:FCF
Y así muchos más. Vienen a la memoria Nicolás Arévalohoy en la caótica Ucrania, y probablemente Emilio Aristizábal (hay dos veteranos por delante de él en la fila). Tantos en edad de ponerse en la vitrina para su beneficio personal, pero sobre todo para el beneficio económico de los propios clubes a la hora de los traspasos, se hartan de hacer filas que no llevan a ninguna parte.
Curiosamente, esos veteranos que les quitan el puesto son los que después van a desperdiciar penaltis oa ahogarse ante los brasileños y argentinos en las competencias internacionales ya ‘voltear’ a los entrenadores cuando no les gustan sus métodos. Efecto boomerang total. Lo saben todos desde siempre y aún así los firman, sacrificando sus propias canteras. Se ha vuelto deporte nacional eso de pegarse un tiro en el pie…
Jhon Durán Foto:AFP
Después, cuando viene un Jhon Durán a restregar su opulencia, sabiendo que es verdad que de quedarse en su país no hubiera llegado jamás a donde está, nos enfurecemos todos y hasta le deseamos el mal. Porque así somos. ¿Tenemos autoridad moral para señalarlos después, cuando se equivocan por apresurados o cuando se pierden en ligas medianas, que al menos les salvan el futuro económico a ellos y sus familias? ¿Verdad que no?
JENNY GAMEZ
Editora de Futbolred
@Jennygemeza
