La Federación Sindical de Trabajadores Mineros de Bolivia (FSTMB) se declaró en estado de emergencia ante lo que catalogó como medidas neoliberales del Gobierno. Entre ellas, los proyectos de ley para “criminalizar la movilización y los bloqueos” que rechazaron de forma contundente.
En esta línea, el pronunciamiento del sector expresa lo siguiente: “El sector minero asalariado, el ejército de guardatojos, nos mantenemos en estado de emergencia nacional, en alerta y en pie de lucha hasta conseguir nuestros objetivos a favor del pueblo boliviano”.
Desde la mirada de los trabajadores mineros, con las movilizaciones se logró derrocar a gobiernos dictatoriales y recuperar la democracia en Bolivia. A ello se suma que se consiguieron derechos para el sector trabajador.
“Lo que el Gobierno está haciendo es nuevamente desafiar al pueblo, a los sectores sociales manifestantes”, sostuvo el principal dirigente de la FSTMB, Andrés Paye, quien remarcó que “no lo permitirán”.
En el marco de estas declaraciones, el comunicado de los mineros enfatiza: “La paciencia del pueblo tiene un límite y la historia nos ha enseñado que los derechos y el pan se defienden en las calles. Nuestro rechazo rotundo y desconocimiento a las medias neoliberales. Por tanto, manifestamos al Gobierno central: ‘No provoquen al pueblo'”.
PROGRAMA ALTERNATIVO DE GOBIERNO
En medio de este panorama, Paye anunció la elaboración de “un programa alternativo de Gobierno” desde la FSTMB. Este incluye la defensa de los recursos naturales, el mejoramiento del Producto Interno Bruto (PIB), la reactivación del aparato productivo y la industrialización, entre algunos.
En la recta final, los mineros asalariados, quienes aseguran que su postura no es política, pidieron al sector trabajador “estar alertas” ante cualquier llamado. “La lucha no ha terminado, recién empieza”, expresaron.
