Sijena se encalla. O, dicho de otro modo, no avanza. En Aragón, con la precampaña rondando, se da por hecho que “en muy poco las pinturas murales estarán donde les corresponden”, pero la parte catalana sigue defendiendo lo mismo que hace seis meses, que hace nueve años: mover las pinturas comporta riesgos serios y los técnicos del MNAC, institución que las custodia y exhibe, no saben cómo hacerlo sin dañarlas. “No es opinión, es evidencia técnica”, ha subrayado la consellera de Cultura de la Generalitat, Sònia Hernández, durante su comparecencia, este miércoles, en la Comisión de Cultura del Parlament. “La pregunta no es si se puede hacer o no. ¿Se puede saltar de la Sagrada Familia? Claro que sí, pero, lo que has de preguntarte es si has de hacerlo sabiendo los riesgos en los que incurres”, ha añadido a su lado el director del MNAC, Pepe Serra.
En el plano judicial, el sumario no hace más que crecer y suma ya cerca de 4.000 páginas entre escritos y alegaciones, pero el desenlace parece cualquier cosa menos inminente. Al contrario. “Hay que cumplir la sentencia, por supuesto, pero no sabemos cómo hacerlo. No es ninguna maniobra de dilatación, simplemente es que hay unos riesgos muy grandes”, ha insistido Hernández a preguntas de los grupos parlamentarios. En su intervención, la consellera ha detallado los próximos movimientos del Ejecutivo catalán en el litigio, todos ellos guiados por la voluntad de “poner de manifiesto los argumentos técnicos sobre los riesgos” del traslado de las pinturas. En concreto, la parte catalana ha respondido a la petición de la jueza de convocar una comisión de expertos con un escrito en el que solicita se tenga en cuenta “la evaluación de los riesgos inherentes a las diversas formas posibles de cumplimiento de la sentencia”. También, o sobre todo, que “cualquier acción judicial sea compatible con la preservación”.
Pinturas de Sijena en una de las salas de arte románico en el MNAC, Museo Nacional de Arte de Cataluña / JORDI COTRINA
Además, se ha pedido que participen en dicha comisión expertos nacionales e internacionales procedentes, entre otros, el Centre de Restauració de Béns Mobles de Catalunya, el Instituto del Patrimonio Cultural de España, la Unesco, el ICCROM, el Consejo Internacional de Monumentos, el Getty Conservation Institute de Los Ángeles y el Istituto Superiore per la Conservazione ed il Restauro italiano. “Hemos enviado al juzgado todos los informes de que disponemos y que ponen de manifiesto la imposibilidad de trasladar pinturas sin incurrir en riesgos”, ha detallado Hernández, quien confía en que “se imponga la razón científica en beneficio de las pinturas”.
El caso del ‘Guernica’
Serra, por su parte, ha explicado que ha pedido comparar dos veces ante la jueza, algo que no se ha producido, y ha insistido en que el MNAC tiene “una posición técnica muy sólida y fundamentada”. Faltaría, eso sí, un informe que nadie podría discutir. “El ‘Guernica’ es el símil más parecido: una tela muy importante que por un informe no se puede mover ni se moverá. Y no porque no se pueda, sino por los riesgos que comporta”, ja dicho Serra.
En este sentido, desde Junts se ha denunciado la “sorprendente” voluntad del Estado de obstaculizar el informe técnico, mientras que el director del museo barcelonés ha recordado una vez más que las pinturas de Sijena son “un enfermo en la UVI”. “Desde 1936, siempre han requerido todo tipo de atenciones”, dijo. Es más: en realidad, la obra original, ejemplo único y primordial del arte medieval hispánico, ni siquiera existe. “No tenemos la obra de arte, lo que custodia el museo son los restos calcinados de la pintura mural”, ha recordado.
También ha replicado Serra a quienes aseguran que si las pinturas ya viajaron de manera precaria hace casi un siglo de Sijena a Barcelona pueden volver a hacerlo sin mayores problemas en 2026. “La tecnología que tenemos es la mejor, pero la operación es física, mecánica y humana. Las pinturas tienen 15.000 clavos de los que se quitó el cabezal, por lo que habría que serrarlos”, ha ilustrado.
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