Desde la publicación del libro angustia en el año 2018la pensadora eslovena Renata Salecl se convirtió en una autora a la que los lectores se acercan para descifrar las emociones de nuestro tiempo.. Sus materiales piensan la política desde la experiencia cotidianavinculado siempre a la situación superestructural, pero con una atención puesta en las conductas de los ciudadanos en el día a día, de las que se desprenden imágenes que sintetizan las formas en las que las ideologías adquiridas en el embarazo individual. Tal vez su ocupación principal sea observar los modos en los que los sujetos se apropian y se vuelven reproductores del sistema.
En la presentación del libro maleducadospublicado, como todos sus libros anteriores, por Ediciones Godot, que tuvo lugar ayer en la librería Céspedesen su sede del barrio de Belgrano, tomó la conversación guiada por Nazarena Galantini algunos temas del libropero a partir de consideraciones generales. Podríamos decir que las preguntas buscaron más la opinión y el análisis de Renata Salecl de las temáticas coyunturales y no tanto una exploración sobre el libro.
Nazarena Galantini se preocupó por preguntarle a la filósofa, psicóloga y especialista en teoría jurídica eslovena sobre experiencias alternativas o posibilidades concretas de contrarrestar la agresividad y la ira que Renata Salecl identifica en su libro como portadoras de un carácter político, como la expresión de una furia que los líderes de la nueva derecha supieron aprovechar y potenciar para lograr una forma de identificación con una parte de la ciudadanía que los llevó al poder.
En esta línea, los momentos más interesantes de la charla fueron cuando Renata Salecl se dedicó a relatar algunas experiencias que descubriste en sus viajes por el mundo: “Conozco organizaciones de la sociedad civil que han encontrado respuestas a este problema de la salud mental”, explicó.
La pensadora se refirió a la situación de Zimbabue donde “hay muy pocos psicólogos y psiquiatras y comenzaron a usar los bancos de la amistad. Capacitan a enfermeras jubiladas ya mujeres que tienen tiempo libre, colocaron los bancos en espacios públicos, afuera de los hospitales, para que las personas que necesitaban apoyo. se pueden sentar y estas mujeres, a veces, simplemente conversaban, porque las personas solo necesitaban hablarpero otras veces logran identificar si la persona necesitaba una ayuda especializada. Es un ejemplo pequeño, pero que abre muchas posibilidades”, puntualizó.
En un contexto donde es urgente la intervención del campo psieste caso particular permite encontrar una solución a la imposibilidad de acceder a una terapia por falta de recursos económicos, además de abrir una instancia social para abordar las distintas manifestaciones del sufrimiento y el encono.
La conversación permitió, por momentos, una aproximación descriptiva del libro, aunque no se abordan los temas centrales ligados a la estructura ideológica de las nuevas derechas, compuesta por el discurso de autoayuda, la optimización y el coach emocional, junto con el discurso evangélico articulado con algunas nociones económicas.
Nazarena Galantini se detuvo en la apatía política, intentó trazar una diferenciación de género sobre este estado emocional, más allá de la particularidad de clase que Renata Salecl señaló en el libro, pero la autora, que se desempeña como investigadora en el Instituto de Criminología de la Facultad de Derecho de la Universidad de Ljubljana y es profesora en el Birkbeck College de Londres, reforzó la idea de que la apatía política suele observarse más en las clases bajas y funciona como una estrategia de los sectores privilegiados para frenar el estallido social.
Galantini prefirió preocupaciones abordar más amplias o centradas en el debilitamiento de las democraciasun tema que está en el libro, pero justamente como resultado de este proceso que busca desdibujar la vida social compartida para dejar al sujeto en la soledad del individualismodonde debese entrenar permanentemente para lograr la mejor versión de sí mismo en todas las áreas de su existencia.
En esta línea, Renata Salecl declaró que no debemos sentir nostalgia por una experiencia democrática que tal vez jamás existió y es más conveniente pensar que pueden surgir formas democráticas nuevas:
“Tenemos que pensar qué tipos de instituciones funcionan y qué clase de democracia debe ser preservada. Con la caída del régimen soviético en Yugoslavia, la gente no se puso a pensar cuál era la mejor forma política, sino que simplemente compraron lo que había, que era el régimen capitalista, para que las instituciones democráticas se establecieran de manera rápida, y lo que sucede, tanto en los regímenes socialistas como capitalistas, es que hay antagonismos que llevan a distintos tipos de violencias”, dijo.
Salecl cerró la charla planteando el drama más extremo que expresa esta furia emocional cuando se convierte en la manera de legitimar. Regímenes políticos que, a nivel internacional, instrumentan una agresividad materializada en invasiones a territorios como Venezuela o Groenlandia.que surge como el próximo objetivo de Estados Unidos, además del retorno de la pelea entre potencias, junto con Rusia y China, en el marco de una competencia por el armamento nuclear.
“Hoy en día perdimos la capacidad de preservarnos, incluso como especie. A mí me preocupa el goce que existe ante la fantasía de tirar el mundo abajo, de que el mundo arda y poder recomendar o resetearse; por eso me interesa la disciplina de la colapsología. A veces el colapso es natural ya veces tiene que ver con líderes que llevan a la violencia. Esta fantasía de recomendar es algo que suscriben varios seguidores de Trump, que piensan que se puede volver a comenzar de cero. Esto encierra un peligro enorme”, concluyó.
