El inicio de 2026 viene siendo de reveses para algunas de las principales alimenticias de la Argentina y sus extensiones en el agronegocio, en una tendencia que profundiza el mal momento que atravesó el sector a lo largo del año pasado. Sólo esta semana, compañías como Lácteos Verónica, Bioceres y SanCor, volvieron a quedar en el centro de la polémica a partir de afectaciones derivadas del cese de actividades en el primer caso, la ratificación del pedido de quiebra para el segundo, y la batalla por el pago de los salarios en el tercero.con importante papel del gremio ATILRA. Con matices particulares, las empresas en cuestión reflejan el derrumbe de un sector poblado de compañías que, débiles desde lo financiero y con números en rojo en la comercialización localtampoco han encontrado los caminos para recibir financiamiento fresco o, en todo caso, cerrar alianzas que les acerquen algo de oxígeno económico.
En cuanto a Lácteos Verónica, durante la mañana del miércoles tuvo lugar una movilización promovida por al menos 165 de sus empleados frente a las instalaciones de la firma en la localidad santafesina de Clason. La empresa paralizó por completa la actividad en esa planta, además de implementar una medida similar en Suardi y Lehman.
La decisión de la empresa de frenar su producción por completa ocurrió sin previo aviso y luego de que, como paso anterior, Lácteos Verónica incumpliera con el pago de salarios atrasados establecido a partir de un acuerdo del que tomó parte el gremio ATILRA.
Lácteos Verónica, en parálisis total
El contexto actual, señalan voces de los empleados de la lechera, es de total incertidumbre y en el horizonte no se descarta una quiebra inminente. Dicha acción implicaría la pérdida de 700 puestos de trabajo.
Ante la presunción de que la cúpula de la compañía podría intentar el vaciamiento de las instalaciones, los trabajadores de Lácteos Verónica iniciaron una ocupación de plantas que comenzó a hacerse efectiva a finales de la semana pasada.
A la par, la situación financiera de Lácteos Verónica continúa en una posición por demás endeble. En ese sentido, y según detalla la plataforma de deudores del Banco Central (BCRA), la firma emitió 3.843 cheques sin fondos por un monto total superior a los 13,486 millones de pesos.
En el último año la empresa sólo cubrió 830 de esos documentos, esto es, el 21,6% de lo emitido.
Con relación a la deuda con entidades y empresas privadas, el BCRA detalla que Lácteos Verónica mantiene compromisos por cubrir con los bancos Galicia y Macro, y las financieras Catalinas, Trend Capital, Libertador Factoring e Intercapital Factoring, entre otros nombres.
Por el lado de los proveedores, la situación también es dramática: cerca de 150 productores de leche de la provincia de Santa Fe se unieron recientemente para reclamar el pago de mercadería entregada y nunca abonada.
Se estima que sólo con ese grupo de tamberos la deuda que mantiene Lácteos Verónica se ubica en torno a los 60 millones de dólares.
Bioceres y el pedido de quiebra
Por el lado de Bioceres, la empresa de biotecnología viene de abrir una convocatoria de acreedores y el martes sus accionistas ratificaron el pedido de quiebra de la compañíahasta hace muy poco tiempo una de las protagonistas del negocio biotecnológico a nivel global.
En paralelo, ya pedido de una sociedad offshore que exige el cobro de un pagaré, la Justicia inició un embargo de las cuentas de la empresacon alcance a los bancos BBVA, Mariva, Supervielle y Santander.
Según se indicó, el embargo llega a partir de una demanda ejecutiva presentada por Draco I Latam Spc, una sociedad registrada en Islas Vírgenes. En concreto, se solicita el cobro de un pagaré por algo más de u$s106.000 librado por Bioceres y que venció el 9 de julio del año pasado.
La demanda fue presentación ante la Secretaría 58 del Juzgado Comercial 29. A partir de esa acción, el juez Federico Guerri fijó el embargo sobre los saldos de cuentas bancarias de Bioceres SA en las instituciones antes mencionadas.
Vía un mandamiento, Guerri dispuso el pago del monto reclamado y un adicional del “30% de dicha suma presupuestada provisoriamente en concepto de intereses y costas, debiendo proceder el oficial de justicia al embargo de bienes suficientes”.
La empresa llegó a este escenario luego de que, a mediados del año pasado, no pudo afrontar vencimientos de pagarés bursátiles tomados en el mercado argentino por 5 millones de dólares. Eso Terminó por exponer la fragilidad operativa de la empresa..
Los procesos de cambios societarios y deudas impagas nunca fueron bien digeridos entre los accionistas originales, básicamente empresas agropecuarias, y también cayó fuerte la reputación del grupo.
SanCor, en manos de la Justicia
En cuanto a SanCor, José Pablo Gastaldi y Alberto Eduardo Sánchez, dos expresidentes de la lechera, acaban de ser procesados por la presunta apropiación indebida de al menos $1.600 millones que, señala la Justicia, debieron destinarse al pago de los aportes de los operarios de la firma.
La medida en cuestión, establecida por Aurelio Cuello Murúa, juez federal de Rafaela, incluyó un embargo por $90 millones aplicado a ambos ejecutivos.
la empresa debe más de $20.000 millones sólo en concepto de sueldos impagos y coberturas sociales y sindicales. Y, según reconocen en torno a la unión de cooperativas, suma más de 300 órdenes de quiebra en su contra.
Esta semana, tras ascendido que ATILRA presentó una denuncia ante el Ministerio de Capital Humano exigiendo que las empresas que mantienen contratos de “fasón” con la lechera se hagan cargo de la deuda salarial que la cúpula de SanCor sostiene con sus empleados.
De acuerdo al portal Bichos de Campo, el gremio argumenta que dichas firmas “deben ser consideradas responsables solidarias”. Y que, de acuerdo “con el artículo 30 de la Ley de Contrato de Trabajo, estas firmas tendrían entonces obligaciones emergentes de la relación laboral, que incluyen la seguridad social y la eventual extinción de los contratos”.
De esa forma, la organización busca que Elcor, Punta del Agua y La Tarantela/Failar cubran la deuda salarial que SanCor posee con su plantel de operarios desde julio de 2025 a diciembre del mismo año.
En el ámbito de las alimenticias dan por descontado que este movimiento dará pie a una nueva batalla entre la dirigencia láctea y el gremio, lo cual podría traducirse en medidas de fuerza que complicarían aún más la delicada situación operativa y económica que atraviesa la unión de cooperativas.
