“La aleación de alpaca plateada, utilizada para producir el centro de las monedas de 10 pesos, está compuesta de cobre en un 65%, de níquel en un 10% y de zinc en 25%; el cobre, su componente principal, ha incrementado su costo en un 82% en los últimos 5 años”, señaló el Ejecutivo en su propuesta.
El documento plantea que la moneda de 10 pesos se fabrica de acero recubierto de níquel; no especifica cuánto dinero podría ahorrarse por este ajuste.
Para identificar cuánto se puede deteriorar esta moneda, se encargó al Instituto de Investigaciones en Materiales de la UNAM un estudio, el cual arrojó que el acero recubierto de níquel posee buenas propiedades fisicoquímicas y mecánicas para ser utilizado en la producción de monedas mexicanas.
Ya hicieron ajustes a las monedas de 1, 2 y 5 pesos.
No es el primer cambio que se hacen a las monedas con el objetivo de reducir costos. La gobernadora del Banco de México (Banxico), Victoria Rodríguez, dijo la semana pasada que a partir de diciembre estarán en circulación las nuevas monedas de un peso hechas con acero recubierto de bronce.
En 2026 se harán los ajustes a los materiales de las monedas de 2 y 5 pesos. Se estima que este cambio supondrá un ahorro de hasta 400 millones de pesos, ya que el núcleo de estas monedas se hará bajo una técnica conocida como electrodepositado o electrochapado, que ayuda a ahorrar agua y dinero.
El electrochapeado consiste en recubrir un núcleo de acero u otro material de bajo costo con una o varias capas de metales de mayor costo.
Esta técnica de electrochapado ha sido adoptada por la mayoría de las casas de moneda alrededor del mundo desde la década pasada, de acuerdo con el documento presentado por el Ejecutivo.
“Lo anterior permite mantener la apariencia con la que está familiarizado el usuario público, ya la vez se hace factible tener ahorros importantes en la producción de monedas”, destacó.
