El Gobierno de Venezuela convocó a la primera Consulta Popular Nacional del 2026, que se llevará a cabo el próximo 8 de marzo, en conmemoración del Día Internacional de la Mujer. La jornada permitirá a las comunidades de todo el país elegir democráticamente los proyectos que serán financiados por el Estado, destacando el papel protagónico de las mujeres y la juventud en la construcción del socialismo territorial.
La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, anunció la consulta durante su intervención en el Consejo Federal de Gobierno, precisando que los ciudadanos votarán sobre los programas Transformación I y Transformación II.
«Postularán proyectos económicos y productivos, relativos a Transformación I, y los de desarrollo de infraestructura, obras y servicios, de Transformación II», explicó la presidenta. Estas dos líneas estratégicas corresponden a la Transformación Económica, orientada a emprendimientos y proyectos productivos locales, ya la Ciudad Humana, centrada en infraestructura, servicios públicos y mejoras del hábitat.
Esta metodología de gobierno directo permite que sea el propio pueblo quien identifique y priorice las soluciones a sus necesidades más urgentes, según informó el ejecutivo. La convocatoria está dirigida a todos los consejos comunales y comunas, llamados a movilizarse bajo el espíritu de las «guerreras venezolanas».
La presidenta encarga también anunció que este mes se realizará el segundo Obratón, con 8.234 obras listas para el pueblo venezolano, reforzando la ejecución de políticas públicas desde la base organizada. Además, exhortó a gobernadores y alcaldes a trabajar unidos por «Venezuela, por el pueblo y por la paz y por la tranquilidad económica, política y social» de la nación.
«Que nos vean como lo que somos, un poder en ejercicio, un poder en acción para los valores más altos de Nuestra República y para lo más sagrado que debe ser la felicidad del pueblo venezolano», expresó la mandataria.
Con este proceso, Venezuela continúa profundizando su modelo de democracia directa, donde la ejecución de los recursos queda en manos del pueblo organizado para garantizar la transparencia y eficiencia en cada obra.
