A principios de enero, en medio del ruido político generado por la captura de Nicolás Maduro y los mensajes de advertencia de Donald Trump hacia Colombia, la Cancillería seguía con inquietud una cadena de decisiones unilaterales de Ecuador que ya estaban tensionando la relación bilateral.
Habían pasado pocos días desde que el Palacio de San Carlos fue informado de la “decisión unilateral” adoptada por Quito, mediante la cual anunciada el cierre de varios pasos fronterizos con Colombia y Perúbajo el argumento de combatir el crimen organizado.
La canciller de Colombia, Yolanda Villavicencio. Foto:MAURICIO MORENO
La decisión incomodó a las autoridades diplomáticas colombianas en Bogotá, pues añadió leña al fuego tras una fuerte discordia por la deportación de más de 600 presos colombianos en el país vecino a mediados de 2025un proceso que, según el Ministerio de Relaciones Exteriores, Careció de una coordinación adecuada por parte de la administración de Daniel Noboa..
Entonces, la cartera, en cabeza de Rosa Yolanda Villavicencio, decidió en los primeros días de enero citar al embajador ecuatoriano en Colombia, Arturo Félix Wong, con el fin de abordar de manera más armónica la seguridad fronteriza.. Dicho encuentro, según confirmó la propia Cancillería en un comunicado, se realizó el 15 de enero y estuvo presidido por la vicecanciller Juana Castro.
La canciller Rosa Villavicencio y el embajador de Ecuador en Colombia, Arturo Félix Wong. Foto:Embajada de Ecuador.
Pese a los buenos términos en los que se desarrolló el encuentro, Ecuador volvió a sorprender con la imposición de aranceles de hasta el 30% a productos colombianos, alegando una supuesta falta de cooperación en la lucha contra el crimen en la frontera común, donde operan grupos como los ‘Comandos de Frontera’, las disidencias de las Farc encabezadas por ‘Iván Mordisco’, la Coordinadora Nacional Ejército Bolivariano y, del lado ecuatoriano, Los Choneros.
La tension escaló hasta dar inicio a una guerra comercial entre ambas nacionescon medidas recíprocas anunciadas por Colombia, que fue más allá al suspender la venta de energía al vecino país.
“Es el punto más bajo, por ahora, en la relación bilateral entre ambos países.”, afirmó Manuel Camilo González, analista internacional y profesor de la Universidad Javeriana.
Daniel Noboa y Gustavo Petro. Foto:Presidencia
Si bien dentro de las proyecciones previstas que los gobiernos de Gustavo Petro y Daniel Noboa atravesaran diferencias y desencuentros, la relación bilateral se condujo bajo el principio de la buena vecindad.. Prueba de ello fue que el presidente Gustavo Petro se convirtió en uno de los pocos mandatarios que creció en dos ocasiones a la posesión de Noboa, tanto en 2023 como en 2025. Así mismo, Noboa fue uno de los mandatarios que estudió a la COP16 realizada en la ciudad de Cali. Incluso, se retomó la venta de energía a Ecuador a propósito de la crisis energética en dicho país.
Sin embargo, varios episodios torcieron esa estabilidad. Aunque su asistencia a la ceremonia del año pasado dio a entender que acepta oficialmente los resultados de las elecciones, el mandatario colombiano puso en duda el triunfo de Noboa y condicionó el reconocimiento a la presentación de las actas, acto contrario al de su entonces canciller, Laura Sarabia, quien felicitó al presidente electo.
Otro frente de tensión gira en torno al exvicepresidente Jorge Glascondenado por corrupción en el país vecino, un caso que, según algunas versiones, sería el verdadero trasfondo de la crisis diplomática. El presidente Gustavo Petro ha pedido su liberación en varias ocasiones e incluso esta semana llegó a afirmar que el exsegundo de Rafael Correa estaría siendo torturado.. Se trata de un tema especialmente sensible en la región, que ya llevó a México a romper relaciones con Ecuador tras la captura de Glas en la embajada mexicana en Quito, un episodio cuyos ecos también se sintieron en Colombia.
Fotos del traslado del exvicepresidente Jorge Glas Foto:EFE
“Igual que exigí la libertad de los presos políticos en Venezuela y Nicaragua, pienso que Jorge Glas debe ser liberado. Su propio estado físico demuestra que sufre de tortura psicológica.”, escribió el jefe de Estado un día antes del anuncio de aranceles por parte de Noboa.
Pese a estos desencuentrosla Cancillería ha propuesto en una nota verbal una reunión el próximo 25 de enero en Ipiales, Nariño, con autoridades ecuatorianas para abordar la situación fronteriza a través de un diálogo “bilateral y constructivo” que dé lugar a una resolución amistosa.
“El presidente Gustavo Petro Urrego ha manifestado, en reiteradas ocasiones, su voluntad de aumentar la cooperación con el Ecuador para controlar eficazmente las dinámicas delictivas en la frontera común”, subrayó la cartera.
El presidente de Ecuador, Daniel Noboa (i), junto al mandatario de Panamá, José Raúl Mulino. Foto:AFP
Algunas voces cercanas al presidente Petro, como su exvicecanciller Jorge Rojas, sugieren una reunión entre presidentes antes del viaje del mandatario colombiano a Washington, donde tiene previsto reunirse con Donald Trump. “Más inteligente es cooperar, dialogar, convocar la Comisión Binacional Fronteriza y triangular de manera concertada con Estados Unidos la lucha contra el narcotráfico en la región.”, dijo.
Según el Ministerio de Defensa, el intercambio de información, los procesos de capacitación y entrenamiento conjunto, así como la ejecución de operaciones entre ambos países, hacen parte del trabajo que se realiza entre ambos países.
JUAN PABLO PENAGOS RAMÍREZ
Redacción Política
