Quedó un muy mal sabor de boca la derrota ante Alemania. Porque se pudo hacer más, porque hubo demasiados errores, porque dificultaba la segunda parte del Europeo, obligada la selección a pasar sin puntos con lo que la emparejaba con Francia, Dinamarca, Alemania, Portugal y … Noruega. Un grupo espeluznante para un equipo al que todavía le faltan automatismos y cohesión. Pero a competir pocas naciones son mejores que España, que se mostraron ante Noruega con todo su orgullo y determinación, pero un tramo final aciago la deja demasiado cerca de la eliminación.
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España
Hernández (P), Biosca (P); Serradilla, Gurri (3), Casado, Tarrafeta (1), A.Dujshebaev (5), D.Dujshebaev (1), Odriozola (2), Garciandia (3), Fis, Gómez (8), Suárez, Fernández (2), Barrufet (3), Rodríguez, Serdio (2) y Romero (4). -
Noruega
Bergerud (P), Haug (P); Sagosen (2), Eck Aga, Roenningen, Grondahl (5), Hovde (1), Fredriksen, Lien (2), Solstad (5), Anderson (4), Pedersen (11), Lyse (2), Gulliksen (3), Schonningsen y Blonz. -
Marcador cada cinco minutos
1-2, 5-4, 8-9, 12-11, 13-15 y 16-16 –descanso-; 18-18, 22-20, 24-23, 28-26, 31-31 y 34-35. -
Árbitros
Ivan Pavicevic y Milos Raznatovic (MNE). Excluyeron dos minutos a Serradilla, Odriozola y Barrufet por parte de España, ya Eck Aga (2), Lyse y Hovde en Noruega.
No fue fácil superar los nervios iniciales, la falta de diana, y encontrar el hueco ajeno mientras se cerraba el propio. Pedersen y Anderson iniciaron su campaña de atacar y marcar, y Aleix Gómez, cómo no, trató de mantener las formas desde los siete metros. A partir del minuto cinco, la igualdad total. Buenas actuaciones de Serdio, Gurri, Odriozolapara que el equilibrio se mantuviera en el marcador y se comenzara a sentir que se podía ser superior. En la historia, catorce triunfos españoles por solo cinco noruegos; el último choque, por ejemplo, fue para los nórdicos (25-24) después de que España tuviera una ventaja de cuatro goles, pero había que certificar esa supuesta superioridad en la pista.
Noruega también está en proceso de renovación, pero sigue sagosen como el cerebro de todas las operaciones, y aportaron Pedersen (11 tantos) y Anderson y Hovde, y Robin Haug muestra los mejores números del Europeo en cuanto a porteros. Y el bloque encontró los pequeños resquicios de inseguridad atrás y cierta desconexión en los repliegues defensivos que ya se habían mostrado ante Alemania y se pudo ir en el marcador por dos tantos, como ante Alemania, que fueron difíciles de minimizar.
Se plantó Ribera con un tiempo muerto en el que mostraba su descontento. Y se aplicarán los jugadores después. Más cohesión atrás para que Biosca pudiera ajustar mejor las paradas y más velocidad de piernas para lanzar los ataques en cuanto fuera posible. Empate a 16 justo al descanso, con la sensación de que había más de España por mostrar.
Y eso que empezó Noruega como un ciclo, con otros dos tantos consecutivos que, sin embargo, no inquietó demasiado a la selección, que sí tenía más. Como esa doble parada de Biosca, el tanto de Barrufet y ese derechazo de Dani Dujshebaev para desequilibrar por fin el marcador a favor. Pero todavía había que ajustar ese repliegue hacia atrás en el que Noruega encontraba siempre un hueco por el que colarse en la red.
Los de Ribera mantuvieron la calma, la concentración, el balón, la eficacia, el compañerismo, las carreras, a Serdio, a Aleix para marcar a puerta vacía, ya los diez minutos de la reanudación era España la que se ponía con dos tantos por encima.
Dos errores y un final desquiciante
Se intentó defender con todo, y pareció surtir efecto el cambio de actitud, los robos de balón de Dani Fernández. Pero en solo un minuto, una serie de catastróficas desdichas: Dani Dujshebaev no acierta con portería vacía, una pérdida de balón, otro bloqueo con una Noruega rapidísima, y la distancia desaparece y se vuelve a ir contracorriente; cinco minutos para el final.
Un final que volvió a subrayar la recepción de los de Ribera. Cada balón era oro; cada oportunidad, la diferencia entre mantener la esperanza o acabar el Europeo antes de tiempo. Pero hubo demasiados desajustes y poca firmeza. Empatados a todo durante esos últimos minutos, un mundo para marcar los goles españoles, rapidísimos los noruegos; Grondahl marcó el 35 y España tuvo en sus manos pelota para empatar con unos segundos por jugarse. Una decisión arbitral se resolvió con dos jugadores noruegos eliminados, pero la jugada española con esta superioridad quedó en nada. Una última acción pudo devolver el balón a los de Ribera, pero los árbitros decidieron que no había sido antirreglamentaria y así acabó el partido. Con decepción.
«Es una derrota difícil porque hemos dominado durante buena parte del partido, pero no nos han salido las cosas al final como nos hubiera gustado. Nos ha faltado recuperar un par de balones en defensa, ellos nos han hecho mucho daño en el siete contra seis», analizó Álex Dujshebaev tras el choque. España sigue sin puntos en esta segunda fase del campeonato, lo que hace todavía más difícil el pase a las semifinales. Pero ahí estará la selección para intentarlo hasta el último momento.