Tras la desconexión de tecnologías críticas de origen israelí ordenada por el Gobierno de Pedro Sánchez, las empresas domésticas del sector se pusieron manos a la obra y estudiaron la forma de aprovechar sus capacidades para abrirse el camino a otras que hasta … hoy venían de fuera. Y es que la sombra de la tecnología israelí en el material que usan las Fuerzas Armadas españolas –y el resto de países– es muy alargada. Por ello, aunque el Gobierno fue contundente en anunciar un veto a la compra y venta de armamento a Israel desde los atentados del 7 de octubre de 2023, desde el Ministerio de Defensa siempre han mostrado cierta cautela en aventurar que el bloqueo total es muy difícil. Y en este contexto se entiende el trabajo de búsqueda de Escribano Mechanical & Engineering (EM&E) de nuevas oportunidades de desarrollo de innovación propia que inició desde el mismo momento del anuncio del veto, tal y como adelantó este periódico.
Así, según ha podido saber ABC, Defensa ve con muy buenos ojos la propuesta planteada y mejorada por el grupo Escribano y el gigante alemán Rheinmetall para liderar proyectos nacionales conjuntos. para fabricar lanzacohetes antes de que la desconexión de tecnologías críticas de origen israelí sea al 100%. Precisamente, en esa búsqueda de soluciones de carácter nacional para depender cada vez menos de países con tecnología punta en el área de Defensa, EM&E -empresa de los hermanos Escribano (presidida por Javier Escribano, y del que su hermano Ángel, presidente de Indra, cuenta con otro 50%)- y la filial española de la alemana, Rheinmetall Expal Munitions, han trabajado en los últimos meses en una solución íntegramente nacional de artillería cohete de alta movilidad.
Acabado el estudio, a través de una UTEambas compañías presentaron la iniciativa al Ministerio de Defensa, bajo el mando de Margarita Robles, en el marco del programa SILAM (Sistema Lanzador de Alta Movilidad).
Fuentes de Defensa confirman a este periódico que con la propuesta sobre la mesa, que se plantea como alternativa al esquema actualmente en curso y se apoya en una coordinación estrecha con la Dirección General de Armamento y Material (DGAM) para ajustar el proyecto a las necesidades operativas ya los intereses estratégicos de España, ven con muy buenos ojos su puesta en marcha si bien «no se verán resultados a corto plazo».
Y es que la necesidad de sustituir componentes y conocimientos dependientes de terceros países llevó al Ministerio a plantear a las empresas del sector que ahondasen en estudiar alternativas que garantizan la continuidad del programa sin comprometer la autonomía operativa.
Las mismas fuentes del Ministerio de Defensa explican que la iniciativa de Rheinmetall y EM&E marca así un punto de inflexiónporque no solo resolverá una contingencia tecnológica, sino que «plantea un modelo que redefine la relación entre defensa, industria y soberanía, situando al SILAM como un elemento clave en la estrategia de seguridad nacional».
La oferta registrada ante Defensa contempla el desarrollo por fases de un sistema completo de artillería lanzacohetes, concebido desde el inicio como programa de carácter plenamente nacional. Incluye la entrega de lanzadores operativos y de pruebas, munición, vehículos de reconocimiento y de puesto de mando, así como el desarrollo y la cualificación de cohetes de instrucción y guiados, con el objetivo de alcanzar una plena madurez tecnológica de forma progresiva.
A diferencia de esquemas anteriores, este nuevo proyecto conjunto incorpora el desarrollo y la cualificación progresiva de munición nacional, incluyendo cohetes de instrucción y munición guiada, lo que permitirá a nuestro país alcanzar una madurez tecnológica escalonada, reduciendo riesgos y facilitando la transferencia de conocimiento a la industria española.
Programa SILAM
El programa SILAM se enmarca en el Plan Industrial y Tecnológico de Seguridad y Defensa como una iniciativa estratégica orientada a reforzar la base industrial y tecnológica de la defensa en España. Además de responder a los requisitos de las Fuerzas Armadas y contribuir a las capacidades de la Unión Europea y la OTAN, el proyecto persigue consolidar cadenas de suministro nacionalesimpulsar la innovación tecnológica y situar a la industria española en un nicho altamente especializado dominado por muy pocos países.
Uno de los pilares del planteamiento es la adquisición independiente de conocimientos nacionales en diseño, desarrollo y fabricación de cohetes guiados, asegurando el control soberano sobre los aspectos críticos del sistema y todo su ciclo de vida. Esta apuesta por la autonomía tecnológica se presenta como un vector para reforzar la soberanía nacional, aumentar la resiliencia del sistema de defensa y contribuir de forma tangible a la autonomía europea en un ámbito de alto valor añadido.
Implicaciones para el Ejército
Desde el punto de vista militar, la materialización de una solución nacional recuperaría una capacidad de artillería cohete de alta movilidad alineada con los estándares de la OTAN y adaptable a escenarios de alta intensidad. La interoperabilidad con aliados se mantendría, pero con mayor control sobre los elementos críticos.
Mientras, para la industria, el SILAM se perfila como un programa tractor. La implicación de empresas nacionales en la cadena de suministro y en el desarrollo tecnológico genera empleo cualificado, impulsa la innovación y posiciona a España como proveedor potencial en mercados internacionales.