La firma del presidente del FC Barcelona, Joan Laporta, figura en un contrato de compraventa de acciones de la persona inversora que le denunció por un presunto delito de estafa de 91.500 euros en 2016 en relación al proyecto fallido del Reus Deportiu. Laporta negó ante el Juzgado de Instrucción número 22 de Barcelona que investiga el caso haber firmado documento alguno relacionado con el asunto. Sin embargo, el abogado de la querellante, Pepe Oriola, depositó ante el juzgado la copia de un contrato, al que tuvo acceso EFE, en el que aparece la firma de Laporta y del que fuera su director general en el Barça, Joan Oliver. En ese contrato se acuerda la compra por parte de la querrellante de acciones por valor de 54.000 euros de CSSB Limited, empresa radicada en Hong Kong y cuyo objeto era la creación de una academia de formación en China inspirada en La Masia del FC Barcelona. Y la firma de Laporta y Oliver aparece representando a la compañía.
Durante su declaración, Laporta se desvinculó de CSSB Limited, cuyo representante legal era Oliver, recordando que él solo figuraba como administrador solidario de Core Store, aunque desempeñando un papel puramente formal y en ningún caso ejecutivo en la citada empresa.
En Core Store, esta sí radicada en España y que tenía un plan estratégico para promover el ascenso del Reus Deportiu Segunda División B a Segunda División, la denunciante invirtió otros 50.000 euros en concepto de préstamo y con un 6% de interés.
Laporta dice que su firma aparece como la de un simple testigo
Laporta emitió este viernes un comunicado para defenderse. “No participé en la firma de los contratos, tal y como la propia querellante relata en su querella”, dice Laporta, que asegura no haber sido representante de esa sociedad. “En ese documento se observa que mi firma fue como simple testigo, es decir, que fue firmado por el representante de la sociedad CSSB Ltd. ‘en presencia’ mía, conforme a la práctica habitual de la jurisdicción donde tiene efectos el contrato”. El presidente de Barcelona añade: ”Desde el respeto por la investigación judicial en curso, manifiesto mi plena confianza en que -en breve- quedará resuelta que no he participado en ningún tipo de engaño, tal y como, de hecho, la juez encargada de la investigación ya advirtió al presentar la querella, no admitiéndola a trámite”.
