Soy de los que ha afirmado hasta en mil ocasiones que jamás pagaría por YouTube o Spotify Premium, pero todos acabamos cayendo en la trampa. Creció en la época dorada de las descargas y pagar una mensualidad en la actualidad me parece un atraco al consumidor.
Plataformas como YouTube no han hecho más que adaptarse a los servicios actuales cuando siempre ha sido gratuito en su totalidad. El problema reside en que, cada vez hay más anuncios y menos opciones gratuitasasí que no me han dejado opción. Tengo que admitir que mi resistencia se ha acabado y que he perdido la batalla por puro agotamiento.
Ser un usuario con un plan gratuito hoy en día se ha convertido en un desafío.
YouTube, cada vez peor
La publicidad era aceptable hasta hace unos años; Como mucho, había un pequeño cartel o anuncio que podías saltar tras 5 segundos. Ahora, me he llegado a topar con anuncios en YouTube de casi un minuto y que no puedo saltar, llevándome a cerrar el vídeo y seleccionandolo de nuevo hasta que aparezca un anuncio que pueda saltar o uno lo más corto posible. Cada vez, se castiga más al usuario que no quiere pasar por caja, impidiendo disfrutar mínimamente el servicio.
Además, ya no es solo que haya anuncios al principio, es que te bombardean con anuncios a mitad del vídeo y, en ocasiones, son cortes en momentos muy concretos que arruinan la experiencia de reproducción. Estás viendo un vídeo tranquilo sobre una receta o simplemente para relajarte y, De repente, aparece Antonio Lobato. preguntándote si quieres saber cuánto vale tu coche.
Spotify es la peor experiencia gratuita
Con Spotify, la experiencia de uso con la aplicación ha pasado de ser limitada a ser impracticable. Recuerdo cuando, con la versión gratuita, podías seleccionar en todo momento qué escuchar. Ahora, entrar a Spotify sin pagar supone un martirio.

La aplicación te obliga a escuchar las canciones en aleatorio. Esto significa que, si tu artista favorito acaba de sacar disco, no podrás escuchar las canciones en orden. Además, solo dispones de 6 saltos de canciones, así que hay que ser muy selectivo para no tener que escuchar canciones que no te gustan, pero que no tienes otra forma de evitar. Es un límite absurdoescogido una conciencia para frustrar a los usuarios y que acaben pagando la suscripción Premium, Es una sensación de impotencia total, ya que estás obligado a escuchar lo que Spotify quiera.
Solo pago por alivio
Con el paso del tiempo, me he dado cuenta de que negarme a pagar solo ha hecho empeorar la situación. Pierdo más tiempo, acaba con mi paciencia y me genera mal humor cada vez que tengo que saltar un anuncio o esperar a que acabe.
Sin embargo, al mismo tiempo lo que siento están estafando, ya que No me están ofreciendo un servicio premium con funciones increíbles.sino que pagar por Spotify desbloquea funciones tan básicas como saltar una canción. De modo que no pago por deseo, solo pago por alivio, por poder usar una aplicación normal y corriente.
