La basura espacial es un problema que preocupa a la comunidad científica desde hace años. Millas de satélites inactivos y restos de cohetes ponen en peligro a la Tierra, además, un estudio realizado por la Universidad de British Columbia dio a conocer que existe una probabilidad del 26% de que la basura espacial entre a la atmósfera. No obstante, existen ideas que intentan reducir los desechos que amenazan a nuestro planeta, como una tecnología española que ayudará a capturar satélites moribundos o un nuevo método de rastreo que localiza la caída de escombros.
Al hilo del último proyecto mencionado, los científicos de la Universidad Johns Hopkins (Estados Unidos) han creado este método para rastrear la caída de escombros. utilizando redes existentes de sismómetros detectores de terremotosde esta manera, pueden localizar los posibles lugares de impacto. Además, géneros Información detallada en tiempo real para ubicar y recuperar rápidamente los restos carbonizados. de la basura espacial.
Benjamín Fernando, autor principal del proyecto, afirma en la revista Ciencia que “las reentradas cada vez son más frecuentes”, siendo “un problema creciente” que “seguirá empeorando”. Por ello, decidió utilizar datos de un sismómetro para descubrir la trayectoria de los escombros que llegan a la Tierra, ya que los desechos espaciales que entran en la atmósfera terrestre se desplazan a una velocidad superior a la del sonido y producen explosiones sónicas.. Por lo tanto, el mapeo de los sismómetros activados permite a los investigadores Siga la trayectoria, determine su dirección y estime dónde podrían haber aterrizado.
A comparación de antes, que los científicos dependían de datos de radar para seguir la desintegración de un objeto y predecir su punto de entrada en la atmósfera, ahora, los datos sísmicos pueden complementar los datos de radar rastreando un objeto tras su entrada en la atmósfera para proporcionar una medición de la trayectoria real. De esta manera, no solo se averigua la trayectoria de la basura espacial, sino que se ayuda a las autoridades a recuperar los objetos que lleguen al suelo.
Esta innovación ya se ha puesto a prueba
Con información de dispositivos situados en el sur de California y Nevada (Estados Unidos) para detectar los desechos que vuelven a entrar, la metodología se probó con datos de código abierto del módulo orbital de la nave china Shenzhou-15obteniendo una ubicación casi precisa de la trayectoria prevista.
Concretamente, mediante el análisis de datos de 127 sismómetros, los investigadores calcularon la trayectoria y la velocidad del móduloque con unas dimensiones aproximadas de un metro de ancho y más de 1,5 toneladas de peso reentró en la atmósfera en abril de 2024. El punto de reentrada de Shenzhou-15 ocurrió casi media hora antes del pronóstico realizado por el sistema de seguimiento y predicción de impacto y, además, el patrón de los estampidos sónicos reveló que Shenzhou-15 no cayó en un solo evento explosivo, sino que probablemente se fragmentó en piezas más pequeñas.
No obstante, pese a que no se predijo con plena exactitudno cabe duda que este hallazgo necesita más investigación para reducir el tiempo entre la reentrada de un objeto en la atmósfera y la determinación de su trayectoria, pero todo apunta a que permita identificar rápidamente las zonas de caída de desechos.
