Ni la lluvia paró a Inter, que tuvo que dar vuelta un 2-0 para mantenerse cómodamente como el líder de la Serie A. Resolvió la complicación en la primera parte para irse al vestuario con un 3-2 y terminó de redondear un contundente 6 a 2 sobre Pisa, que por un ratito dio el batacazo en el Giuseppe Meazza pero terminó el partido igual que cómo lo comenzó:último en las posiciones. Felipe Loyola, el ex Independiente y la nueva incorporación del equipo, vio la derrota desde el banco.
Apenas 10 minutos se habían jugado cuando se produjo una situación inusual que cambió el partido: Henrik Mkhitaryan mandó un pelotazo bombeado para el arquero Yann Sommer quien, impedido con las manos por estar afuera del área, la bajó con una calidad suprema pero intentó un pase como si fuese la primera vez que tocara la pelota con los pies y se la sirvió a Stefano Moreo que, de primera, la mandó al arco vacío.
Lo que pareció un golpe de suerte se convirtió en una preocupación cuando Moreo metió su doblete, ahora de cabeza, tras ir a buscar el envío desde la esquina. El 2-0 solo 23 minutos fue suficiente para que Inter reaccionara. Desde entonces se lanzó al ataque y obligó a su rival a jugar adentro de su área.
El descuento llegó de penal y fue el polaco Piotr Zielinski el encargado del tiro. Lautaro Martinez se anotó con el empate de cabeza y la asistencia para Pio Esposito que metió otro cabezazo de sobrepique, soberbio. Inter ya había dado vuelta el marcador.
Como si todo hubiera vuelto a la normalidad, el segundo tiempo se jugó sin la lluvia. Inter controló la pelota y tuvo las oportunidades, pero recién logró ampliar la diferencia sobre la final. Después de tantos intentos, por fin Federico Dimarco tuvo su golazo: tras un remate cruzado de sobrepique pegó la pelota en ambos palos antes de entrar. Ange-Yoan Bonny sumó el suyo. Y con el tiempo cumplido Henrik Mkhitaryan vendió la goleada.
