Se cumplen tres semanas desde que la política venezolana dio un giro inesperado tras la captura y traslado de Nicolás Maduro a Estados Unidosel pasado 3 de enero. En medio de esta incertidumbre, el poder ha quedado en manos de los hermanos rodriguez: Delcy, como presidenta encargada, y Jorge, desde la Asamblea Nacional, quienes buscan mantener unido al chavismo y, al mismo tiempo, avanzar en acuerdos con Estados Unidos que les permita seguir al frente del país.
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Aunque Delcy Rodríguez ocupa el sillón de Miraflores, los analistas coinciden en que Jorge es un motor clave detrás de la operatividad del Estado, impulsada desde el Parlamento.
Como presidente del Legislativo, Jorge Rodríguez anunció que trabajarán en 29 leyes, incluyendo reformas, y en ocho códigos, con el objetivo de adaptar el marco jurídico. a la “nueva realidad” y asegurar el control institucional.
Durante estas tres semanas, Delcy y Jorge Rodríguez han transitado de un discurso de confrontación a uno de “pragmatismo forzado”, manteniendo canales abiertos con Washington para gestionar fondos, como los 300 millones de dólares ya recibidos por renta petrolera, todo ello sin perder el respaldo de su base dura, al menos de manera aparente.
Los Rodríguez, al menos en el ojo público, han logrado mantener “unidas” las facciones del chavismo, mientras figuras como Diosdado Cabello, ministro del Interior, mantienen el discurso de la “lealtad monolítica” a Maduro.
Jorge Rodríguez, presidente de la Asamblea Nacional Foto:AFP
Dentro de las filas del PSUV, el apoyo a los Rodríguez se percibe más como una estrategia de cohesión que como un liderazgo afectivo. El respaldo del estamento militar y del Tribunal Supremo de Justicia ha sido clave para la juramentación de Delcy Rodríguez.
“Esto no quiere decir que todos la apoyen o estén de acuerdo; más bien pudiera ser un mecanismo de supervivencia, teniendo en cuenta lo que le pasó a Maduro”, dijo a EL TIEMPO una fuente ligada al Partido Socialista Unido de Venezuela.
Para muchos militantes, la ausencia de Maduro es un golpe emocional, pero la figura de los Rodríguez proyecta la estabilidad necesaria para evitar una fractura interna que los deje vulnerables ante la oposición o la presión de la comunidad internacional.
“¿Qué tipo de tensiones podría generar dentro del chavismo la relación de cooperación con Estados Unidos?” es una de las preguntas planteadas en el reciente informe de la ONG Laboratorio de Paz.
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A ello la organización responde que Delcy Rodríguez ha calificado esta etapa como un “nuevo momento político”. No obstante, esta relación de subordinación con el gobierno de Donald Trump está generando importantes tensiones a lo interno, tanto en sectores de las Fuerzas Armadas como en los grupos más radicalizados del chavismo.
“Un importante representante de esta tendencia es el actual ministro de Interior y Justicia, Diosdado Cabello, quien controla los organismos de represión en el país, así como los grupos de civiles armados. Cabello ha sido señalado en todos los informes internacionales de organismos de derechos humanos por su responsabilidad en los graves abusos ocurridos. Que estas tensiones se expresan políticamente, o de manera abierta, está por verso. No obstante, el chavismo está haciendo su más importante labor de reingeniería política desde los días de Hugo Chávez, y estas transformaciones previsiblemente tendrán impacto en la manera en que se había configurado la coalición dominante hasta ahora”lee en el texto.
El día a día del venezolano: entre la calma y la expectativa
En las calles de Caracas y dentro del país, la cotidianidad se vive de diferentes formas. Por un lado, el deseo de democracia y de que se respeten los resultados electorales del 28 de julio de 2024, en los que resultó ganador Edmundo González, según pudo comprobar la oposición a través de la recopilación de más del 80 por ciento de las actas de votación.
El ministro del Interior de Venezuela, Diosdado Cabello. Foto:AFP
Y, por otro lado, la preocupación económica, que por el momento parece comenzar a aliviarse, dado los ingresos petroleros y por el esquema de cooperación que se viene consolidando con Estados Unidos.
La noticia del posible levantamiento de sanciones y el ingreso de fondos ha generado una leve expectativa de mejora en el ingreso, pero el venezolano de a pie sigue lidiando con servicios públicos deficientes.
En este contexto, y pese a los eventos ocurridos a comienzos de mes, no se han producido estallidos sociales: la presencia policial es constante y la población parece haber asumido una lógica de “esperar y ver”, priorizando la búsqueda de alimentos y la seguridad personal, en un entorno donde cualquier foco de disidencia puede traducirse en cárcel.
“¿Por qué las personas dentro de Venezuela no celebraron la detención de Nicolás Maduro si lo consideran un dictador?” es otra de las preguntas que se responden en el último informe de la ONG Laboratorio de Paz.
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La ONG recuerda que, en su primer discurso luego del ataque de EE.UU., Delcy Rodríguez anunció la entrada en vigencia del Decreto de Estado de Conmoción Exterior, cuyo artículo 5 autoriza: “la búsqueda y captura en todo el territorio nacional de toda persona involucrada en la promoción o apoyo del ataque armado”.
Ante ello, medios de comunicación reportan que por lo menos cinco personas fueron detenidas por “celebrar” la detención de Nicolás Maduro. Una pareja de sexagenarios en el estado Mérida, Lubin y Pablo Montilla, de 64 y 65 años, de condición muy humilde; Carlos José Guzmán Armas, de 40 años, en el estado Anzoátegui, por un video en TikTok, acusado de traición a la patria e incitación al odio; dos hombres en Carabobo por celebrar mientras iban en una moto, acusados de “incitación al odio” y “traición a la patria”; y Sandra Lovera, por contenidos publicados en TikTok.
Según señalamientos de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), en Venezuela se han promovido políticas de terrorismo de Estado. Para el 3 de enero, Venezuela era el país con la mayor cantidad de presos políticos de la región: Foro Penal contabilizaba 811 y Justicia, Encuentro y Perdón, más de 1.011.
Familiares de presos politicos en Venezuela. Foto:AFP
Hoy, Foro Penal registra 777 prisioneros políticos y Justicia, Encuentro y Perdón reporta 949 detenidos, luego de que el 8 de enero Jorge Rodríguez anunciara liberaciones.
La percepción de un país “tutelado” genera opiniones divididas: mientras unos ven una oportunidad de cambio real, otros temen por la soberanía nacional.
“Estamos en una calma extraña. Parece que nada se mueve, pero todos sabemos que todo está cambiando”comenta un comerciante en el centro de Caracas.
Ana María Rodríguez Brazón – CORRESPONSAL DE EL TIEMPO EN CARACAS
