En el 2025 comenzó el proceso de formación de la Superintendencia de Competencia (Sicom), y sus directores titulares y suplentes ya enfrentan su primera crisis. al haber revocado una resolución sobre la escala salarial.
En tan poco tiempo, y sin consolidarse como institución, analistas consultados por Prensa Libre consideran que la revocatoria del pliego salarial ya genera dudas sobre sus futuras resoluciones en casos de competencia, afecta su legitimidad pública y puede influir en sus evaluaciones.
La institución, que investigará la existencia de posibles carteles en el mercado, aún está en fase de formación, aunque ha tenido avances clave, como la emisión de su reglamento.
En la sesión celebrada ayer, los directores de la Sicom revocaron el pliego salarial que ellos mismos habían aprobado el martes 13 de enero.
En el 2025 también comenzó a funcionar el Directorio de la Dirección de Proyectos de Infraestructura Vial, adscrita como unidad ejecutora al Ministerio de Comunicaciones, Infraestructura y Vivienda (CIV).
Decisión de la Sicom genera dudas técnicas
Los analistas Hugo Maul, del Centro de Investigaciones Económicas Nacionales (Cien), y Josemaría Echeverría, director ejecutivo del Instituto para la Competitividad Económica (ICE), interpretaron la decisión adoptada ayer por los directores titulares y suplentes de la Sicom.
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“Retractarse puede mandar una señal equivocada, en el sentido de que un Directorio que, para hacer valer una legislación tan complicada, lo que necesita es firmeza en sus decisiones desde el inicio, desde sus orígenes. Pero, al comenzar a revisar decisiones que ya han sido tomadas —en todo caso—, aquí creo que debieron haber evaluado el horizonte completo y, originalmente, haber decidido una escala salarial más parecida a la que hoy aprobaron que a la que aprobaron antes”, destacó Maul.
Para Echevarría, el desempeño del Directorio de la Sicom debe analizarse desde una perspectiva institucional y de construcción de capacidades, más que por resultados inmediatos, al tratarse de una nueva autoridad en Guatemala.
Sicom enfrenta tres retos clave
Para el director del ICE, lo accionado por los directores en la gestión actual debe leerse en tres planos. El primero es el proceso de instalación institucional y estructural que, aunque complejo, fue necesario.
La elección del Directorio no se dio cuando se aprobó la Ley de Competencia, en diciembre del 2024, sino hasta agosto del 2025, cuando se definieron los integrantes titulares y suplentes. Ante ello, la aprobación del reglamento en diciembre pasado fue un hito fundamental, pues otorga a la Sicom herramientas operativas para ejercer sus funciones.
Consideró que este no es un paso trivial, sino determinante para la sostenibilidad del funcionamiento de la superintendencia. Ahora, el reto estará en traducir las normas en procedimientos claros, predecibles y técnicamente sólidos, evitando improvisaciones, discrecionalidad y vacíos interpretativos. “Ellos tienen en este período la tarea de crear una autoridad robusta, blindada de presiones políticas y otros intereses”, aconsejó.
“Retractarse puede mandar una señal equivocada, en el sentido de que un Directorio que, para hacer valer una legislación tan complicada, lo que necesita es firmeza en sus decisiones desde el inicio, desde sus orígenes”
Hugo Maul, analista del CIEN
El segundo plano tiene que ver con la organización interna: el termómetro de la Sicom debe centrarse en su capacidad de construir equipos técnicamente preparados, Capaces de llevar a cabo lo que la ley exige.
Finalmente, un escenario de legitimidad pública y confianza. Al ser una autoridad nueva, la legitimidad no se construye por decreto, sino mediante conductas institucionales, como la transparencia, la comunicación técnica, la coherencia en los mensajes y la independencia frente a presiones políticas, económicas o sociales.
“El desempeño inicial de los directores debe analizarse, más allá de ‘bien o mal’, desde el punto de vista de una fase de fundación institucional, donde el verdadero indicador de desempeño es si se están creando las condiciones para lograr una autoridad técnica, independiente, sólida y predecible. La evaluación de resultados de resoluciones y la aplicación práctica del reglamento vendrán en la siguiente fase”, advirtió Echeverría.
Directores conocerán nueva propuesta
El director Édgar Guzmán Fuentes indicó que la resolución sobre la fijación de la escala salarial para los directores titulares, suplentes y el superintendente fue revocada en la sesión celebrada el 23 de enero, por lo que quedó sin efecto.
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Se acordó solicitar al superintendente Jorge Miguel Castillo Castro que presente una nueva propuesta salarial, la cual deberá conocerse en una próxima sesión para su discusión. La reunión se llevará a cabo el martes 27 de enero.
La resolución debe conocerse, ya que, desde las designaciones, no se ha realizado ningún diseño por concepto de salario, aunque ya se cuenta con disponibilidad presupuestaria. Además, existe un mandato de declaración de probidad —una declaración de bienes, derechos y obligaciones que deben presentar los funcionarios y empleados públicos para ejercer el cargo—.
Dicha declaración de probidad patrimonial debe presentarse antes del 31 de enero, por lo que es necesario incluir la constancia salarial.
Sicom debe ganar confianza con sus resoluciones
Guzmán Fuentes señaló que hubo una crisis, y lo importante es reconocer que, dentro de esa crisis, hay una oportunidad para reconducir la institución, así como las actuaciones del Directorio.
Añadió que cada uno de los directores debe tener conciencia de que su actuar debe ser público, sujeto a fiscalización, y que cada decisión debe estar bien fundamentada y debidamente motivada, para que la ciudadanía y los agentes económicos no tengan dudas sobre las resoluciones que emite ese órgano colegiado.
Tema debilidad en futuras resoluciones
En cuanto a las decisiones futuras que conozca el Directorio, Maul expresó que este tipo de actitudes —como dar marcha atrás a resoluciones— puede empezar a generar dudas sobre cómo se comportará la institución en los asuntos sustantivos de la Sicom.
A su entender, un salario o remuneración que los directores determinarán para sí mismos y para el superintendente tiene una relevancia presupuestaria. Sin embargo, dentro del conjunto de grandes decisiones que debe tomar la institución, esta era menor. Pero al estrenarse con un episodio como este —en el que se fijaron salarios que a la población le parecieron elevados y luego se redujeron— sí se generan dudas sobre cómo podrían actuar en casos complejos o con intereses fuertes detrás.
El desempeño inicial de los directores debe analizarse, más allá de ‘bien o mal’, desde el punto de vista de una fase de fundación institucional, donde el verdadero indicador de desempeño es si se están creando las condiciones para lograr una autoridad técnica, independiente, sólida y predecible.
Añadió que el Directorio tiene por delante múltiples decisiones en las que debe hacer valer sus criterios y mostrar firmeza, y donde las resoluciones que adopte sean definitivas. O bien, si son apelables, que lo sean dentro de los marcos que establece la ley, pero no decisiones que se retracten por iniciativa propia.
Debe consolidar la legitimidad
En esa misma línea, sobre las expectativas a futuro, el delegado del ICE agregó que el destino del Directorio, una vez que el Sicom esté plenamente en funciones, dependerá en buena medida de las señales institucionales que se consoliden desde ahora.
“Las decisiones iniciales, incluidas las administrativas, tienden a convertirse en pequeños precedentes que pueden moldear la percepción externa sobre la autoridad misma y su actuar frente a conflictos, controversias o presiones”, aclaró.
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En un escenario positivo —que debe ser el objetivo—, si el Directorio logra ordenar sus procesos, reforzar la deliberación técnica y jurídica de sus decisiones, y comunicar de forma clara, el episodio reciente puede y debe quedar como un hecho aislado, propio de la etapa de creación e instalación de una autoridad nueva.
Es muy importante que el Directorio consolide sus deliberaciones para no abrir la puerta a dinámicas de confrontación política, remarcó.
El futuro del Directorio no está definido, pero siempre estará bajo escrutinio público. Debe demostrar independencia, solidez técnica y cohesión institucional para consolidarse como un actor legítimo en el país, enfatizó el director ejecutivo del ICE.
