La presencia de la Argentina como país invitado está seduciendo al público de la 49.ª edición de la Feria Internacional del Libro de Calcutaen esa ciudad de la India, la muestra de la industria editorial más concurrida del mundo, que permanecerá abierta hasta el próximo 3 de febrero. En el primer día, sy vendieron libros sobre clásicos argentinos, por supuesto, pero también libros de cocina y los dedicados al deporte porque, como quedó claro durante el último Mundial de Fútbol, en esa tierra, Lionel Messi es un ídolo sin competencia.
La Feria del Libro de Calcuta es uno de los eventos literarios más importantes de Asiase celebra anualmente en Calcuta y atrae a millones de personas. De hecho, es la tercera con mayor concentración anual de libros, después de las ferias de Frankfurt y Londres. En 2024 la visitaron 2,9 millones de personas y el año pasado, 2,7 millones de visitantes.
La muestra abrió sus puertas al público general desde el mediodía de ayer viernes ylafluencia fue enorme para los ojos occidentalespoco habituados a las dimensiones de un país con una población que supera los 1.450 millones de habitantes. Solo en la ciudad de Calcuta residen 15 millones de habitantes (cinco veces la cantidad de personas que viven en la capital argentina). Se espera que cada día pasen por el pabellón una media de seis mil visitantes.
Primeras actividades
Durante la tarde, en el pabellón argentino, tuvieron lugar las primeras actividades culturales. El espacio destinado al país invitado de honor fue ocupado por una edificación minimalista diseñada por la arquitecta Bárbara Paula Urdampilleta, que apuesta a los colores de la bandera nacional (el blanco muy luminoso y la iluminación azul), y que fue emplazada en la calle principal del predio en el que tiene lugar la feria.
La muestra Bright Eyes For American Latinoamerican Literature (Una mirada brillante para la literatura latinoamericana) con fotografías de Sara Facio en el pabellón argentino de la 49.ª edición de la Feria Internacional del Libro de Calcuta. Foto: gentileza Debargha Majumder / Universidad Hermana Nivedita.Primero, se presentó la revista Sanglapque significa diálogo, con materiales de autores argentinos, escrita en bengalí, el idioma oficial del estado de Bengala Occidental (al este de la India, entre los Himalayas y la bahía de Bengala), cuya capital es Calcuta. De hecho, el bengalí también es la lengua en la que escribió el polímata y poeta, filósofo del movimiento, Rabindranath Tagore, que cultivó la amistad de Victoria Ocampo. Por eso, la autora argentina es uno de los nombres más asociados a nuestro país.
Siguió por la tarde una conferencia magistral de Gustavo Canzobredirector del Colegio de Profesores de la Fundación Hastinapura, centrado en el impacto de la India en la literatura y la intelectualidad argentinas. La ponencia recorrió desde los casos de Esteban Echeverría hasta Adelina del Carril y Victoria Ocampo, pero pasando por Ricardo Güiraldes y Lucio V. Mansilla. Quienes asistieron le contaron a Clarín que la disertación fue muy celebrada. Por último, la escritora Matilde Sánchez expuso sobre el periodismo cultural y la industria editorial del siglo XX.
Durante esta primera jornada, además, se vendieron más de un centenar de libros en el pabellón argentino. Traducidos al inglés, los autores más buscados fueron los clásicos, pero también la Narrativa contemporánea de Martín Kohan y Mariana Enríquez. y todas las autoras publicadas en Edimburgo por la editorial Charco Press (Selva Almada, Ariana Harwicz, Claudia Piñeiro, Gabriela Cabezón Cámara, Samanta Schweblin y Carla Maliandi, entre otras). Otros libros que llamaron la atención del público fueron títulos más generalistas, de libros de cocina a los dedicados al deporte.
La decisión de invitar a la Argentina es inédita para un país no asiático. y un reconocimiento destacado en la programación del evento. El convite se debe a una gestión del embajador Mariano Agustín Caucino, que al anunciar esa participación, había explicado: “Bengala Occidental y Argentina están unidas por lazos artísticos, futbolísticos y culturales, y esta participación marca un nuevo hito y es un magnífico testimonio de esa amistad”, en su cuenta de X.
Mucho más que libros
Pero el pabellón argentino ofrece más que libros: el setenta por ciento de su superficie está poblado por retratos de sara facioque forman parte de la muestra Ojos brillantes para la literatura latinoamericana estadounidense (Una mirada brillante para la literatura latinoamericana).
La muestra Bright Eyes For American Latinoamerican Literature (Una mirada brillante para la literatura latinoamericana) con fotografías de Sara Facio en el pabellón argentino de la 49.ª edición de la Feria Internacional del Libro de Calcuta. Foto: gentileza Debargha Majumder / Universidad Hermana Nivedita.La exposición fue curada por la presidenta de la Fundación María Elena Walsh – Sara Facio, Graciela García Romero; la directora de la Fundación Luz Austral, Silvia Mangialardi; y la escritora y periodista Matilde Sánchez, y llevó a Calcuta gran cantidad de los clásicos retratos de escritores argentinos que la fotógrafa realizó durante toda su carrera.
Además, la muestra tiene una sección especial y una gigantografía de Jorge Luis Borgesde cuya muerte se cumple, a mediados de 2026, cuarenta años, además de las fotografías de Adolfo Bioy Casares, Julio Cortázar, Olga Orozco, Silvina y Victoria Ocampo, María Moreno, Juan José Cebrelli y Manuel Mujica Lainez, entre otros.
Hay más materiales visuales. Por un lado, obra de la artista argentino-israelí Liliana Livnehque trabaja con motivos literarios; y, por el otro, fotografías de las icónicas librerías argentinas, que son conocidas en todo el mundo.
Obras de la artista argentino-israelí Liliana Livneh, que trabaja con motivos literarios en el pabellón argentino de la 49.ª edición de la Feria Internacional del Libro de Calcuta. Foto: gentileza Debargha Majumder / Universidad Hermana Nivedita.Mientras esas actividades capturaban la atención del público lector, la multitudinaria 49.ª edición de la Feria Internacional del Libro de Calcuta era recorrida por decenas de millas de personas que, entre un bullicio ensordecedor, circulaban por las calles del parque al aire libre sobre el que fue montada la muestra (aunque tiene la posibilidad de descorrer un techo en caso de lluvia), en un clima festivo, casi estival en sus colores y materialidad, casi playera.
