Esta semana hemos ayudado a una expresión obscena del capitalismo depredador y colonial con la presentación del proyecto urbanístico para Gaza, por parte de Jared Kushner, año de Donald Trump, en pleno Foro Económico Mundial de Davos. La Junta que el presidente estadounidense denomina propagandísticamente “Junta de paz” es, en realidad, una compañía privada de gestión diseñada para el control de Gaza y su explotación urbanística e inmobiliaria.
Al estilo colonial de siglos pasados, como las Compañías de las Indias, este organismo pretende actuar como una corporación con poderes supraestatales y beneficios privados, con financiación de inversores de todo tipo y con el objetivo de controlar territorio, comercio, rutas y gobiernos.
