En menos de 24 horas, Colombia y su vecino Ecuador pasaron de ser socios comerciales a declararse una ‘guerra comercial’ sin precedentes con la imposición de aranceles mutuos que traerá consecuencias para las empresas y los consumidores.
Todo comenzó este miércoles cuando el presidente de Ecuador, Daniel Noboa, anunció por sorpresa a través de su cuenta de X que les pondrá un arancel de 30 por ciento a las importaciones de productos colombianos a partir del 1.º de febrero debido a la falta de apoyo recibido en la lucha contra la violencia del narcotráfico en la frontera de 586 kilómetros que tienen en común y que se extiende desde el Pacífico hasta la selva de la Amazonia.
LEA TAMBIÉN
“Nuestros militares siguen enfrentando a grupos criminales atados al narcotráfico en la frontera sin cooperación alguna”, escribió Noboa en su red social desde el Foro Económico Mundial de Davos, en el que participaba.
La respuesta de Colombia no se hizo esperar. Ya en la madrugada, el Ministerio de Comercio anunció una medida de reciprocidad con la cual impondrá también un arancel de 30 por ciento a la importación de más de 20 partidas arancelarias provenientes de Ecuador, con la posibilidad de ampliar la medida a un grupo más amplio.
“Adoptamos esta medida como un instrumento transitorio orientado al restablecimiento del equilibrio de las condiciones de intercambio ya proteger el aparato productivo nacional frente a distorsiones externas”, aseguró la ministra de Comercio, Industria y Turismo, Diana Marcela Morales.
Daniel Noboa, presidente de Ecuador, durante su posesión como primer mandatario de ese país. Foto:AFP
De igual manera, el Gobierno colombiano suspendió la venta de energía hacia Ecuadorla cual supone entre el 8 y 10 por ciento de lo que consume ese país y que le ha ayudado a abastecerse en las críticas situaciones del 2024 y 2025 en las que tuvo intensas sequías y prolongados cortes de electricidad.
En respuesta a esta decisión, la ministra de Ambiente y Energía de Ecuador, Inés Manzano, también dijo que empezarían a cobrar una tarifa al transporte de crudo que circula por el Oleoducto colombiano de Crudos Pesados (OCP), administrado por ese país.
LEA TAMBIÉN

¿Cuál sería el impacto?
Hoy en día, el intercambio comercial entre los dos países, que pertenece a la Comunidad Andina (CAN), es superior a los 2.800 millones de dólares. Colombia se configura como el tercer proveedor de bienes del país vecino, por detrás de Estados Unidos y China, y Ecuador, como el sexto de Colombia (el segundo si se tienen en cuenta solo los productos no minero-energéticos).
Entre enero y noviembre del 2025, según las últimas cifras del Dane, Colombia le vendió a Ecuador unos 1.673 millones de dólares y Ecuador a Colombia, 680 millones, lo que implica que la balanza es superavitaria para nuestro país.
Se estima que son más de 2.700 empresas por el lado colombiano las que podrían ver afectadas. Foto:Santiago Saldarriaga. Archivo EL TIEMPO
“Estas cifras reflejan la profunda integración productiva entre ambas economías y de la cual dependen miles de empleos en diferentes sectores. El sector productivo colombiano insta a que se activa de manera inmediata los canales institucionales, técnicos y diplomáticos formales, con el fin de preservar la estabilidad económica y mantener un entorno de certidumbre para la inversión”, aseguró el Consejo Gremial Nacional, el cual agrupa a los gremios más importantes del país.
En total, se estima que son más de 2.700 empresas por el lado colombiano las que podrían verse afectadas por esta decisión. Entre ellas, las que más le venden a Ecuador son XM, Colgate, Hino Motors, Manufacturas Eliot, Renault, Toyota y Syngenta.
Los productos que más exporta Colombia son energía, medicamentos, vehículos, plásticos, químicos, agroindustria, productos de belleza y cuidado del hogar, entre otros, y los departamentos más afectados se verán afectados. Antioquia, Bogotá, Valle del Cauca, Cundinamarca, Bolívar, Atlántico, Caldas y Santander.
LEA TAMBIÉN

“Esta confrontación arancelaria debe solucionarse pronto, a través del diálogo y la diplomaciaya que aquí no hay ganadores, los grandes perdedores son los consumidores de ambas naciones. Una medida de este tipo puede encarecer súbitamente el acceso y afectar decisiones de compra en unos mercados altamente sensibles a precio y disponibilidad”, resaltó el presidente del gremio exportador, Javier Díaz.
El economista Javier Díaz es el jefe de la Asociación Nacional de Comercio Exterior (Analdex). Foto:Cortesía Javier Díaz Molina
Del otro lado, el Gobierno colombiano precisó el viernes que sus aranceles serán para 23 partidas arancelarias, desagregadas en 73 subpartidas, entre las que están los fríjoles, el arroz, el aceite de palma, el cacao, insecticidas, policloruros de vinilo, tapones, neumáticos, calzado, tubos de aluminio, plátanos y azúcar.
Ante esta situación, los sectores productivos colombiano y ecuatoriano, representados por la Asociación Nacional de Empresarios de Colombia (Andi) y la Cámara de Industrias y Producción del Ecuador (CIP), hicieron un comunicado conjunto en el que expresaron su preocupación por los efectos que podrían tener estas medidas arancelarias sobre los consumidores.
“Los sectores productivos de ambos países han realizado importantes esfuerzos para establecer mecanismos confiables de producción, distribución y comercialización, en beneficio de los consumidores y orientados a garantizar el abastecimiento de bienes, insumos y materias primas que requieren las dos economías”, aseguraron.
Palacio de San Carlos, sede de la Cancillería Colombiana. Foto:archivo
¿Hay solución a la vista?
Desde el jueves, la Cancillería colombiana expresó su plena disposición para abordar esta situación a través de un diálogo bilateral que restablezca la amistad entre los dos países. Igualmente, diferentes gremios, empresarios y líderes de ambas naciones han pedido que se utilicen los canales autorizados para ello. Incluso, la Comunidad Andina (CAN), a la cual pertenecen ambos países, se ofreció a mediar en la situación.
Igualmente, la Cancillería planteó instalar una mesa binacional de alto nivel en la frontera; Sin embargo, la entidad ecuatoriana dejó abierta la posibilidad de una cita, pero la fecha aún no ha sido confirmada.
“La tensión entre Colombia y Ecuador. Ya parece un partido de autogoles: Ecuador sube 30 por ciento y se encarece sus propios insumos; Colombia responde con aranceles y aprieta la energía. Lo sensato es menos represalia y más cabeza fría. El comercio es una cadena, y aquí la estamos jalando del eslabón equivocado. Y, como siempre, quienes terminan pagando la cuenta son los ciudadanos”, sostuvo la exministra de Comercio y presidenta de AmCham Colombia, María Claudia Lacouture.
