La economía argentina está estancada desde principios de 2025 y el nivel de actividad actual es muy similar al del tercer trimestre de 2023, antes que asumiera Javier Milei. Estos dos años de estancamiento escondenn trayectorias sectoriales muy disímiles.
En un reciente estudio que publicamos en Equilibra, encontramos que solo 19 de los 55 sectores productivos que componen la economía se expandieron; los 36 restantes retrocedieron. Encontramos, además, que la heterogeneidad de las trayectorias no ha sido azarosa; Tiene un patrón definido.
Las actividades que crecieron se concentran en pocos rubros: intermediación financiera, agroindustria, energía, economía del conocimiento y —gracias a la necesaria recomposición tarifaria— la provisión de servicios públicos. estos han sido los ganadores del modelo.
Entre las actividades que se retrajeron nos encontramos a la construcción (fuertemente influenciada por el parate de la obra pública), el turismo y el consumo masivo (influido por el retroceso del ingreso disponible de las familias).
Sin embargo, el horrible de la caída se concentrarse en la producción de bienes transables que compiten con importaciones. De los 26 sectores productores de bienes transables de la economía, solo seis se expandieron durante la actual administración; los 20 restantes se contrajeron. Estos sectores explican más de la mitad de los retrocesos observados en el conjunto de la economía.
Para entender qué ocurrió en esos sectores, procesamos una base de datos de importaciones con más de 1,6 millones de observaciones. El resultado es contundente: en 16 de los 20 sectores productores de bienes transables que se contrajeron, la producción nacional perdió participación en el mercado interno frente a bienes importados.
No pierda porción de mercado creciendo menos que los importados, sino que en la gran mayoría, la producción nacional cayó y las importaciones aumentaron.
El grueso de estos sectores pertenece a la industria manufacturera. No se trata de casos puntuales. Alcanza a todo el aparato fabricante, con excepción de la molienda y procesamiento de granos. En varios de estos rubros, las caídas de producción entre 2023 y 2025 superan el 15% o incluso el 20%, mientras las importaciones crecen a tasas de dos dígitos.
La economía hipertrofiada recibida por el gobierno requería mayor apertura y un programa de estabilización. Eran pasos que algún impacto negativo iban a tener, pero Los costos hasta aquí parecen excesivos.
El tejido productivo de nuestra economía es un activo que hay que cuidar. En condiciones más propicias, muchas empresas que hoy piensan en cerrar plantas o líneas de producción podrían expandirse sin necesidad de cerrar la economía. Un tipo de cambio más alto, mayor sensibilidad en la apertura comercial y políticas productivas activas para compensar.
