Hace una semana el sector de las estaciones de servicio amaneció con una noticia de máxima relevancia: Mover (la antigua CEPSA) y Galp Estaban negociando la creación de un gigante energético. La operación, que está prevista que salga adelante –aunque el … Estado portugués que participa en la compañía de color naranja ha mostrado ciertas dudas– mete un latigazo a todos los competidores en un segmento de negocio cada vez más apretado donde el precio será crucial para ganar clientes, aunque todas las compañías están obligadas a jugar otras cartas.
El número de gasolinaras en España está en máximos: 12.685, según los registros de mediados del año pasado de la CNMC. Esto se debe, sobre todo, al auge de las marcas independientes. Es curioso, además, que pese a la diferencia en el volumen de estaciones de servicios, los actores de menor tamaño sean capaces de generar tanta presión a los más grandes. Y todo ello en mitad de una reconversión conceptual hacia lo eléctrico.
La unión de Moeve y Galp, más la suma de Ballenoil que pertenece a los primeros, estaría en 2.273 estaciones de servicios, según los datos de Competencia del año pasado. Todavía lejos de las 3.235 gasolinaras de repsoly por encima de las 691 de PAque se queda en tercera posición, aunque con bastante diferencia. el Grupo Disa es otro de los actores relevantes, con 588 estaciones, y justo por detrás plenergiacon 302 gasolinaras, aunque ha seguido abriendo en el segundo semestre del año. También está en fase de crecimiento. Petroprix con 169 establecimientos.
El número de estaciones de servicio por cada 100.000 habitantes correspondiente al total nacional se situó en 26,3, mientras que el número de estaciones por cada 100 kilómetros cuadrados era de 2,44. Cuenca y Teruel son las provincias con más estaciones por habitante, mientras que Madrid, Barcelona y Alicante, aquellas con más instalaciones por kilómetro cuadrado.
Ante este contexto, todas las miradas se han volcado sobre Repsol, la principal compañía del sector, así como BP, que se configura como el principal ‘outsider’ en estos momentos y que debe medir presión desde su posición. Ambas empresas quieren elevar a otro nivel el concepto de gasolinara tal y como se conoce. Una tarea que no será sencilla pero en la que se juega mucho por el papel cada vez más relevante que tienen las marcas independientes que no dejan de crecer.
El sector ha entendido que ya no basta con vender gasolina, y, sobre todo, con la futura llegada del coche eléctrico.
Desde BP señalan a este periódico que su compañía está «adaptada a las necesidades de sus clientes mediante la creación de un ecosistema de alianzas con empresas líderes en los sectores de supermercados, electricidad, bancos y telecomunicaciones, a través de nuestro programa de fidelización miBP». Fuentes de Repsol, consultadas por esta mayor competencia, recuerdan que «el sector de las estaciones de servicio vive un momento apasionante. Durante décadas, la actividad estuvo centrada casi exclusivamente en el repostaje de carburantes tradicionales. Hoy, sin embargo, estamos inmersos en una transformación profunda marcada por la transición energética, la digitalización y los nuevos hábitos de movilidad y consumo».
Competencia a todos lados
Esta rivalidad comercial no es cuestión de dos o tres empresas. Desde Plenergy señalan a ABC que «el aumento de la competencia en el sector demuestra una realidad incontestable: el cliente se ha dado cuenta de que puede tener exactamente el mismo producto pagando mucho menos, logrando un ahorro de cientos de euros al año».
Esta cuestión la explica de manera muy clara el director de desarrollo de Petroprix, Jaime Vega de Seoane, al señalar que «en España estamos viendo claramente que el mercado empieza a saturarse. Hay cada vez más operadores, más estaciones y una competencia en precio muy intenso.lo que hace que el crecimiento dentro del país tenga un recorrido más limitado que hace unos años».
gasolinaras
El sector no ha dejado de crecer, y eso supone que cada vez haya más competencia; sobre todo, porque las marcas independientes siguen ganando volumen
Esta competencia desmedida es la que provoca que cada compañía se mueva para generar mayor atracción hacia los clientes potenciales. BP, por ejemplo, habla de su «acuerdo firmado en 2025 con DIA, que le permite unir fuerzas con una marca de supermercados de renombre, integrando tiendas DIA en estaciones de servicio y complementando así su amplia oferta de la mano de un socio de primer nivel». Una situación similar en Repsol, que en el ámbito comercial señala que han renovado sus tiendas «incorporando una oferta gastronómica de calidad en alianza con marcas reconocidas. Actualmente contamos con 298 estaciones con Lizarran, 305 con Enrique Tomás y 5 con Levaduramadre, además de la presencia consolidada de Starbucks y Nespresso».
Los competidores de menor tamaño tienen que usar otras estrategias. Desde Plenergy aseguran que «el mejor reclamo para atraer a los conductores es la transparencia y el ahorro directo: garantizar al conductor el mejor precio posible de combustible independientemente de dónde esté ubicada la estación. Ser la única empresa de gasolinaras de bajo precio presente en todas las comunidades autónomas de España nos ayuda a conseguirlo».
independientes
Las estaciones independientes con marca recurrente representaron el 26% del total de la red independiente, según la CNMC
Por su parte, Petroprix presume de que su «principal diferencia es que tenemos absolutamente todos los procesos ‘in house’. Somos los únicos del sector que diseñamos, desarrollamos y fabricamos internamente todo lo que necesitamos para operar».
Bajo esta perspectiva, todo indica que el sector seguirá evolucionando. Las marcas independientes y las automáticas todavía tienen margen de crecimiento. Además, una vez que se haga la digestión sobre la operación Moeve-Galp, junto a la llegada definitiva del coche eléctrico, el sector deberá reconfigurarse para adaptarse a esa nueva competencia. De hecho, la cuestión eléctrica impacta de manera directa en el tiempo que pasarán los conductores en las estaciones de servicio, lo que refuerza esa necesidad de ofrecer un valor añadido a las personas que acceden a los establecimientos y tendrán tiempo para realizar compras.
