Paseos en autos BMW por Miami, cenas en restaurantes exclusivos y exóticos, cadenas de oro despampanantes, viajes de ocio en helicóptero, ostentación sin límites. La vida de lujos y el patrimonio de Jorge Luis Burgos (26 años), el joven acribillado el jueves 15 de enero en un complejo deportivo del Urubó, Santa Cruz, llamaron la atención de la Policía y fueron el disparador de una nueva investigación que avanza de forma paralela a la causa que indaga en su asesinato.
Han transcurrido ya 10 días del crimen del joven tatuador. El sistema de cámaras del complejo grabó la secuencia del acribillamiento. Todo se originó cuando este y su pareja se encontraron dentro de una vagoneta en el área de estacionamiento del centro deportivo, en horas de la noche. Habrían asistido al lugar luego de que, supuestamente, Jorge Luis recibía una llamada por teléfono y fuera citado allí para sostener una reunión, de acuerdo con el reporte de El Día.
Fue entonces cuando los criminales, montados en dos motorizados negros, atacaron el auto a punta de balazos.
El joven fue alcanzado por los disparos. Quedó tendido en el suelo. Su novia, en cambio, consiguió mantenerse a salvo tras cubrirse dentro del carro y, después, refugiarse debajo del coche. Precisamente circula en redes sociales otro video con contenido altamente sensible en el que se puede ver a la víctima ya sin conciencia. Culminado el ataque, la mujer solicitó ayuda a sus allegados vía celular. Ese fue el punto de partida de la investigación por el crimen.
Ese fue el inicio de una causa que ha supuesto ya casi 20 declaraciones, el secuestro de cinco vehículos de alta gama, al menos siete allanamientos, y que ha dado origen, a su vez, a la apertura de otras averiguaciones relacionadas con presunta legitimación de ganancias ilícitas.
Además, en la escena del crimen hallaron 34 casquillos de arma de fuego calibre 9 milímetros.
Los allanamientos desarrollados por la fuerza anticrimen han dado paso a las sospechas de aparentes ganancias ilícitas. El director de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (FELCC) de Santa Cruz, el coronel Gilmar Valencia, confirmó que una de las viviendas allanadas era la del hermano del sujeto asesinado. Se trata de un departamento en la avenida Hugo Wast. Allí secuestraron una caja fuerte, 15.500 dólares, dos relojes inteligentes, dos DVR, un móvil y un cuaderno de registros del servicio del edificio, según El Día.
En la vivienda de la víctima, por su parte, encontraron una agenda personal, dos DVD, dos teléfonos celulares y una CPU. Se conoció, también de acuerdo con el diario El Día, que Jorge Luis Burgos arrendaba esa casa y pagaba 3.200 dólares por mes. Ese hecho llamó la atención de los investigadores, del mismo modo que la adquisición de variedad de motorizados costosos.
“Al evidenciarse la existencia de varios vehículos de alta gama, casas y departamentos, Anticorrupción ha realizado dos operativos junto al fiscal, donde se procedió al secuestro de dos teléfonos celulares y documentación”, apuntó el coronel Valencia.
Ha sido allanada, también, una oficina en la que operaría una compañía de la víctima. Hasta el momento se inspeccionaron siete inmuebles. Se estima que el curso de las averiguaciones suponga más allanamientos.
DOS HIPÓTESIS Por todo lo analizado en lo que va del caso, la Policía refuerza dos hipótesis relacionadas con el crimen: la primera es que Jorge Luis habría estado ligado con la venta de armas a clanes criminales, tomando en cuenta que habría tenido un tatuaje con la leyenda AK47 (un tipo de rifle) en su mano derecha. En dicha línea, los agentes no descartan un posible ajuste de cuentas.
La otra teoría apunta a una presunta deuda que la víctima habría mantenido con organizaciones criminales.
El fiscal general del Estado, Roger Mariaca, indicó que, si bien ambos escenarios son cuidadosamente analizados, no se descarta la aparición de nuevas líneas investigativas.
5 AUTOS SECUESTRADOS Cinco motorizados fueron secuestrados para esclarecer el crimen de Burgos. Se trata de un BMW negro, un BMW dorado y una vagoneta Land Rover que eran del extinto; además de una camioneta Mitsubishi que sería de su hermano y, por último, un Mercedes Benz negro que apareció encunetado con un arma de fuego en su interior.
La Policía presume que este último vehículo, que fue secuestrado por uniformados de la División de Crimen Organizado de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (FELCC), habría sido utilizado por los sicarios para cometer el asesinato.
El arma hallada en el Mercedes Benz ha sido trasladada al Instituto de Investigaciones Técnicos Científicos de la Universidad Policial (Litcup) para la prueba balística. Los investigadores pretenden confirmar si tanto el motorizado como el arma de fuego fueron utilizados por los sicarios, que también son intensamente buscados.
