En paralelo, varias aerolíneas informaron sobre cancelaciones y ajustes en sus itinerarios. En el caso de Viva Aerobússe suspendieron vuelos programados para el domingo en rutas entre Monterrey, Ciudad de México, Houston y San Antonio, una medida preventiva ante el deterioro de las condiciones meteorológicas en la región.
(Viva Aerobús / Facebook)
El alcance de la tormenta no se limita al sur del país. El secretario de Transporte de Estados Unidos, Sean Duffy, advirtió que hasta 240 millones de personas podrían verse afectadas, mientras que 16 estados y Washington DC declararon estado de emergencia. La nieve alcanzó también a Oklahoma y Arkansas, donde se reportaron acumulaciones de hasta 15 centímetros.
Las previsiones indican que el sistema comenzará hacia el noreste antes de asentarse una masa de aire aún más fría. El gobierno federal anunció el cierre preventivo de oficinas el lunes y el Servicio Meteorológico advirtió que los efectos del hielo podrían persistir durante varios días, con recongelamientos que mantendrán superficies resbalosas y riesgosas.
Además, se espera que después de la tormenta lleguen temperaturas extremas, especialmente en las Grandes Llanuras y el centro norte del país, donde la sensación térmica podría descender por debajo de los -45 grados, lo que representa un riesgo para exposiciones breves al aire libre.
Especialistas señalan que este tipo de eventos se ha vuelto más frecuente en las últimas dos décadas debido a alteraciones en el vórtice polar, un fenómeno que envía masas de aire ártico hacia el sur. Aunque aún se estudia su relación directa con el cambio climático, el impacto inmediato ya se refleja en el transporte, la energía y la vida cotidiana.
Por ahora, la prioridad de las autoridades se mantiene en reducir riesgos y restablecer servicios. Para millas de pasajeros, eso implica esperar a que el clima dé tregua antes de retomar el viaje.
Con información de AFP.
