La presidenta encargada, Delcy Rodríguez, ha convocado un diálogo con todos los sectores de Venezuela, «coincidentes y divergentes», como los definió, para incorporarse al Programa de Convivencia y la Paz que funcionará durante los próximos 100 días.
Su plan de pacificación y reconciliación, dirigido por … ella directamente, fue lanzada oficialmente este viernes en el salón ‘Sol de Perú’, en el Palacio de Miraflores, donde la mandataria interina designada el 5 de enero pasado, subrayó que el país «transita hacia un nuevo momento politico caracterizado por el entendimiento desde la diversidad, dejando atrás los esquemas de confrontación promovidos por sectores externos».
La interna pidió a su hermano, Jorge Rodríguez, presidente de la Asamblea Nacional, también presidente del Consejo Nacional de Soberanía y Paz, que activará esta instancia. El jefe del Parlamento dijo que esta instancia busca «emprender con todos los factores el diálogo político que requiere este momento complejo que vive la República».
En consecuencia Delcy exhortó a su hermano Jorge a convocar un encuentro con «todos los sectores políticos del país, coincidentes y divergentes». «Debe ser un diálogo venezolano donde no se impongan más las órdenes externas. Ni desde Washington, Bogotá o Madrid. No. Un diálogo nacionalizado por el bien común de Venezuela», añadió la mandataria.
También alentó a los miembros del programa para la Convivencia y la Paz a trabajar para aislar a los sectores «de la derecha antipolítica». En resumen, un plan de 100 días para trabajar en la convivencia, la paz y contra la incubación del odio y la violencia en Venezuela, según lo anunciado por la presidenta encargada.
Delcy Rodríguez no mencionó la palabra transición ni especificó qué sectores «divergentes» van a ser invitados para incorporarse al diálogo.
«Los primeros 100 días de este plan y programa, tendrán como primera tarea el mapeo de la violencia y el odio político, económico y social en Venezuela», señaló.
Para la interna es necesario hacer previamente lo que llamó «un arqueo», revisión exhaustiva de la situación actual, y verificar cómo las comunidades pueden estar en paz, con justicia vecinal y popular. «Quiero que empecemos por ese mapeo».
Delcy Rodríguez no mencionó la palabra transición ni especificó qué sectores «divergentes» van a ser invitados para incorporarse al diálogo.
No obstante recalcó que están «partiendo desde una agresión externa económica sin precedentes, que nunca había conocido hasta ahora la República, pero que la hemos vivido desde el año 2015, con imposición de medidas coercitivas unilaterales, que son sanciones ilegítimas, ilícitas, que existen contra Venezuela y que han creado un peso tremendo en la vida económica del país, pero que también han generado importantes heridas sociales en nuestro pueblo».
626 excarcelados
La presidenta encargada también se refirió a los presos políticos a los que el régimen califica como personas privadas de libertad. Aseguró que hasta la fecha se han hecho efectivas 626 excarcelaciones de personas encarceladas por razones políticas. Anteriormente había anunciado que iban a liberar 406 personas.
Sin aclarar esa diferencia de 220 excarcelados adicionales, Rodríguez denunció que existen sectores que intentan manipular las cifras reales: «Hay sectores que persisten en manipular y maniobrar con cifras, a través de la mentira, de la falsaria».
«Ya basta de mentiras, ya basta de mentirle al pueblo venezolano. Nos ha llevado a un costo altísimo para los niños, para las niñas, para nuestra juventud», afirmó la presidenta, y añadió que el próximo lunes sostendrá una llamada con el Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, Volker Türk, con el fin de que su oficina verifique las listas de excarcelados. .
Las ONG como el Foro Penal y CLIPP (Comité por la liberación de los presos políticos) han dicho que han excarcelado solo unas 174 personas (menos del 20% de las cifras oficiales) y todavía quedan 777 prisioneros políticos.
El régimen no ha informado sobre las listas de los excarcelados ni de los detenidos en los centros de reclusión que todavía permanecen tras las rejas. Los familiares están acampando en las puertas de las prisiones desde hace 16 días esperando por la liberación de sus presos, resistiendo la represión de los carceleros y las pésimas condiciones climáticas.
Silencio desde la oposición
Por ahora ningún partido de la verdadera oposición que integra la Plataforma de la Unidad Democrática se ha pronunciado ni se ha hecho eco del llamamiento para dialogar con los hermanos Rodríguez.
A lo largo de estos 27 años que el chavismo lleva en el poder se han convocado unos ocho diálogos con la oposición y todos han fracasado como son los acuerdos de México, Barbados y Oslo, entre otros, teniendo a Jorge Rodríguez como negociador oficial de los compromisos asumidos que han acabado en frustración y pesimismo.
Siempre aconsejado por el expresidente español José Luis Rodríguez Zapatero el régimen chavista ha llamado al diálogo para ganar tiempo en medio de una crisis política y nunca ha cumplido con los acuerdos firmados como respetar los resultados electorales, habilitar a los políticos opositores y organizaciones políticas proscritas y liberar a los presos políticos.
