Venció el Atlético al Mallorca por goleada, pero fue incapaz de distanciarse de esa imagen apagada que proyecta en los últimos compromisos. Sorloth, David Lopez en propia puerta y Almada pusieron los goles en un mediodía cansino en el Metropolitano, … a veces desesperante la incapacidad de los rojiblancos para dotar a su fútbol de fuegos artificiales y precisión. Julián Álvarezaunque puso empeño en la primera parte, acabó desesperado consigo mismo y con sus compañeros, mientras que Baena, una vez más, estuvo muy lejos del jugador que encandiló la pasada campaña en el Villarreal y en la selección española. Hancko, Llorente, Pubill y Barrios fueron los más destacados en un encuentro en el que, una vez más, lo mejor fueron los tres puntos.
-
Atlético de Madrid
Oblak; Llorente, Giménez, Pubill, Hancko; Giuliano (Koke, m.79), Cardoso (Le Normand, m.72), Barrios, Baena (Nico González, m.58); Julián Álvarez, Sorloth (Almada, m.72). -
mallorca
Romano; Maffeo, David López, Valjent, Mojica; Antonio Sánchez (Asano, m.63), Mascarell, Samú Costa, Darder (Pablo Torre, m.75); José (Virgili, m.63), Muriqi. -
goles
1-0: m.22, Sorloth; 2-0: m.75, David López (propia puerta). 3-0: m.87, Almada. -
El árbitro
Sánchez Martínez. Amonestó a Giménez, Nico González y David López.
Solo tardó cinco minutos el Atlético en entrar en calor, bien dirigido por Cardoso en la base y con la profundidad de juliano y Hanckolateral tras la vuelta de giménez al centro de la defensa, como arma principal. Estaba muy pendiente la grada rojiblanca de Julián, necesitaba el astro argentino no de un gran partido, pero sí de saborear de nuevo el gol tras una sequía iniciada el pasado nueve de diciembre, cuando anotó en la victoria ante el PSV. Lo cierto es que el ex del ciudad de manchester Buscaba con ahínco el balón, gambeteaba con rectitud y recibía aplausos de forma cíclica, pero las zonas de remate franco, al cuarto de hora, se le resistían. No así a Sorloth, que vio cómo Romano le detuvo un buen disparo cruzado.
El Mallorca, por su parte, no se rebanaba los sesos. Defendía como podía, buscaba a Darder en la mediapunta y esperaba que el gran Muriqi peinase alguna pelota o firmase uno de sus clásicos cabezazos. Impresionaba ver cómo el kosovar se imponía en el cuerpo a cuerpo a una zaga tan física como la del Atlético, pero su impacto estaba bien limitado por la misma. Y como los baleares no daban un paso adelante, lo hicieron los locales. llorente Aprovechó una embarullada jugada después de un rincón para intentar batir a Román, pero este respondió muy bien. El problema fue que Sorloth estaba sin marca y cazó el rechazo para agujerear la roja, su cuarto gol en los últimos seis partidos.
Los de Arrasate no supieron cómo digerir el puñetazo, les entraron pánico y, al refugiarse en su área, dieron alas a un Atleti motivado, que jugaba con una precisión y creatividad óptimas, con la intención de regalar un buen resultado a su fiel afición. Hancko estaba fenomenal, Juliano aparecía por todas partes y el mallorca celebraba hasta los córneres, la única opción viable para intentar poner en apuros a un Oblakque vivía un mediodía de lo más plácido.
Los vestuarios no trastocaron la ambición atlética, agresivos los de Simeone sin importar el flanco por el que intentasen herir al Mallorca. Solo había un engranaje que no funcionaba, y ese era baenarecluido en una banda izquierda que, ahora mismo, parece no hacerle ningún favor a su fútbol. El andaluz estaba horroroso en el regate pero tampoco generaba superioridad con sus centros, habitualmente de lo más efectivos. De hecho, a los 58 minutos, Simeone lo sustituyó por Nico González.
Le ponían ganas los atléticos pero no eran resolutivos. Una niebla les engullía cuando pisaban el área rival, incapaces sus astros de ejecutar alguna de las genialidades que se les presuponen por estatus, siendo llorente el único capaz de generar algo de peligro con sus conducciones. Mientras, los mallorquines comenzaban a hilar algunas jugadas decentes, envalentonados ante la incapacidad de sus enemigos de castigar su flojo partido. La actitud de Juliano Ya no era tan buena, invadido por la desesperación el delantero una vez más, aunque esta vez Simeone decidió mantenerse sobre el terreno y retirar a Sorloth al banquillo.
Y, cuando más parecía amenazar al bando visitante, el alivio se instaló en el Metropolitano. Una maravillosa triangulación en el sector derecho entre pubil, juliano y llorente acabó en un potente centro del internacional español que, aunque no encontró rematador, vio cómo David Lopezsin oposición, efectuaba fuego amigo y metía el 2-0 en propia puerta. Un fogonazo que fue seguido de la gran actuación del duelo, en la que Almada fue el protagonista. El argentino, que ya dejó buenas sensaciones ante el Galatasaray, se coló a base de puro talento en las inmediaciones de Román para rematar la faena con un tenso tiro, en línea ascendente. Un broche de oro a 90 minutos de difícil digestión.
