El cantautor, esa figura familiar que tanto cuesta definir: nos remite de entrada al trovador de guitarra de palo, taburete y airado texto político, con raíces en el antifranquismo, pero, en el mundo anglosajón, su equivalente, el ‘singer-songwriter’ puede ser un cantante de rock o pop ‘random’. Se le supone hondura literaria, pero eso no es exclusivo de él. Encarna una disidencia ante el mercado, pero hay cantautores comerciales y no-cantautores anticomerciales. ¿Ed Sheeran o Taylor Swift lo son, porque interpretan sus propias canciones con una guitarra acústica? Ah, que no cantan letras políticas. Entonces, ¿El rapero Morad es un cantautor?
Tratar de dar con la definición irrevocable y completa es un dolor de muelas, pero sí que es posible programar un festival que se presenta como “ciclo de canción de autor” sin perderse en el lenguaje ni paralizarse por el peligro de contradicción. Así lo lleva haciendo, desde 1996, el festival Barnasants, que este año (en su 31º edición, que se abre el 27 de enero con el concierto ‘Llach – Gener 76’, en el Palau) emprende una nueva etapa después de que su creador, Pere Camps, haya dado paso a Marçal Girbau en la dirección. “La esencia del cantautor de hoy sigue siendo la misma que la del trovador en el siglo XII”, afirma para empezar este sabadellense nacido en 1988. Pero, ah, “lo que define al cantautor no es la estética musical, ni los instrumentos que utiliza”.
El punto de conflicto
¿Dónde está entonces el rasgo distintivo? “La canción debe generar algún tipo de impacto”, añade. ¿Político? “O emocional, intelectual, social… Debe expresar un conflicto, pero este puede ser ético, moral, sentimental. Debe dar salida a los puntos de fricción”. La canción de autor, como una actitud más que como un género musical, ya que, añade, puede valerse tanto de una guitarra desenchufada como de un ‘loop’. La letra es lo que manda. “Si de una canción solo me quedo con la melodía, algo falla”. Girbau deja claro que su criterio en Barnasants “no será la estética musical” y que “hacer hip-hop no significa que lo tuyo no sea canción de autor”. ¿Morad es un cantautor? Momentos de titubeo: “Quizá habría que discutirlo canción a canción”.
Marçal Girbau, nuevo director del festival Barnasants. / Jordi Otix
El compromiso puede ser explícitamente político o apuntar a infinitas esferas. En una de sus canciones, ‘Tan poc’, Victòria Vilalta no señala al poder, ni al sistema, sino a las miserias individuales: “Tan poca cura, tanta sang freda, tan egoisme…” Marçal Girbau la pone como ejemplo de una canción comprometida. “Porque hoy la gente joven no se implica ya no políticamente sino en nada y todo acaba siendo blanco para no molestar. Me gustaría ver más provocación en la juventud”, expresa el nuevo director de Barnasants.
El eco del ‘cantautor’
Lo que está claro es que la palabra, cantautor, conserva un sentido utilitario, y sea lo que sea lo que signifique, salpica la conversación en torno a figuras actuales tan diversas como Guitarricadelafuente, Amaia, Rozalén, Xoel López o Pablo Alborán. “No me parece que esté anticuada. Yo me identifico al 100% con ella”, explica la joven Victoria Vilaltaque presentará en Barnasants su primer disco largo, ‘Out Loud Thoughts’ (8 de febrero, Harlem Jazz Club).

La cantautora Victòria Vilalta, que presentará en Barnasants su primer disco largo, ‘Out Loud Thoughts’. / Barnasants
Ella vive en Londres, adonde acudió para estudiar un máster de producción, y se siente iluminada por los ‘singer-songwriters’. “A veces me ha costado definir mi estilo de música porque puede ser acústico, eléctrico, experimental…, pero siempre pongo en el centro la canción y la escritura”, explica. Y subraya otro elemento, la importancia del control de la obra a lo largo de todo el proceso de creación y grabación.
Rechazo al producto
Son tiempos de autorías muy fragmentadas en el pop, con esas canciones acreditadas a una década de coautores. Las multinacionales organizan sus campos de composición, en los que grupos de autores, productores y arreglistas aportan ideas y construyen la pieza. Y, a la vez, hoy un creador puede desarrollar y culminar una grabación en su propia casa sin ayuda de nadie. “Se trata de que la canción no sea un producto”, Apunta Vilalta. “Sé que suena a cliché, pero en la música con tanta gente implicada deben asegurarse de que la canción funcione y suene en todas partes. Quizás lo que identifica al cantautor es que escribe desde una perspectiva muy cruda, sin pensar en el mercado”.

L’Arannà, en una imagen promocional. / Juan Miguel Morales
También las integrantes del dúo. L’Aranná se identifican como cantautoras. “Siempre comenzamos las canciones por la letra, y Nos identificamos con la voz y su timbre. Ser amo de tu voz”, indica la ampurdanesa Anna Sala, que configura el tándem junto a la ibicenca Lara Magrinyà. Musicar poemas ajenos forma parte de la tradición de la canción de autor, y ellas cantaron a Mercè Rodoreda en su primer álbum, ‘La salamandra’ (2024), mientras que el nuevo, ‘Turmarí’, que saldrá el próximo otoño, se centrará en letras propias (lo adelantarán el 8 de mayo en el CAT). Tampoco el mercado parece dar señal en su radar: “Intentamos que nuestro foco principal esté en el arte, aunque suene pretencioso”.
Mucha literatura leida
Acudiendo a la opinión de una voz contrastada del ramo, joan isaac coinciden en que la canción de autor se afirma más allá de la estética musical elegida. “Podrá beber del rock o del blues, pero hay un denominador común: el respeto por el texto. Huir de la banalidad y la superficialidad, y hablar en un lenguaje poético”estima el autor de ‘A Margalida’, que presentará su nuevo proyecto, con Eduard Iniesta, el 1 de marzo en La Fàbrica.

Joan Isaac, durante el concierto por sus 50 años de trayectoria, el 27 de noviembre de 2023 Palau de la Música. / JORDI OTIX
Joan Isaac relaciona la canción de autor con el cine de autor y se acoge a una definición que Francesco Guccini manifestó no hace mucho. “Le preguntaron si creía que ‘Gloria’, de Umberto Tozzi, era tan buena como su composición ‘La locomotiva’”, explica. “Y él dijo que las dos eran importantes, pero con una diferencia: detrás de ‘La locomotiva’ hay mucha elaboración y muchos libros leídos, mucho cine y teatro digeridos. Me parece una definición adecuada de la canción de autor”.
algo personal
Ese intangible llamado ‘personalidad’ es el ingrediente que todos los consultados asocian a la canción de autor, distanciándolo de las propuestas supuestamente más pensadas en agradar al gran público. Raúl Refree, que presentará su disco con Aida Tarrío, ‘Gala i Ovidio’, en Barnasants (5 de febrero, L’Aliança de Poble Nou), habla de “canción de autor y música de autor” como “algo personal, una obra que solo puedes hacer tú”.

El músico y productor Raül Refree, en una imagen de archivo. / ALBA VIGARAY
Este músico y productor, que ha sido cómplice de voces como Rosalía, Sílvia Pérez Cruz o Rocío Márquez, y que publicó una serie de discos bajo el influjo de cantautores como Serrat, opina que “los buenos creadores son los que no se rigen por un estilo musical y entienden que el arte y la música son un todo”. A su juicio, el proceso industrial asociado al pop no quita necesariamente identidad a la obra. “Carole King trabajó como compositora en el Brill Building e hizo grandes canciones”, observa. “Y Kendrick Lamar tiene un equipo espectacular y es un nombre fundamental de los últimos años”.
Centralidad del texto, ambición literaria, reflejo de un conflicto (político o no), control del proceso de composición y grabación, importancia de la voz y su timbre, grosor cultural perceptible entre líneas… Son trazos mencionados para definir el arte de los cantautores, aunque todos ellos puedan ser replicados. Pero es cierto que, pese a todos los peros, objeciones y matices, seguimos entendiéndonos cuando hablamos de canción de autor.
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