Boca puso primera en el Torneo Apertura 2026 con un trabajador triunfo por 1-0 sobre Deportivo Riestra gracias al cabezazo goleador -y salvador- de Lautaro Di Lollo tras un centro preciso de Leandro Paredes cuando el partido se encaminaba a otro empate sin goles que sumaría kilos en la pesada mochila que el conjunto de Claudio Ubeda cargará durante esta temporada.
El equipo de la Ribera mostró un buen nivel en la Bombonera con buenas actuaciones que -esta vez- sirvieron para maquillar la falta de peso en ataque, potenciadas por las ausencias obligadas de miguel mereniel, Edinson Cavani y Milton Giméneztodos lesionados.
El arquero de Boca tuvo poco trabajo porque Deportivo Riestra apenas logró pasar la mitad de la cancha cuando necesitó ir por el empate. Sacó un remate de Bracamonte sobre el final que detuvo algunos corazones. Bien.
El lateral derecho siempre fue una opción en ataque para abrir una defensa cerrada. Pasó con decisión y tomó buenas decisiones. Le faltó confianza para dar ese pase entre líneas necesarias. Un centro suyo casi termina en gol por un cabezazo de Belmonte.
No fue la figura porque en la cancha también estuvo Leandro Paredes. Metió el gol del triunfo y el cuarto desde que se ganó el puesto. Pero además se mostró seguro en el juego aéreo, preciso para salir jugando y se bancó a Nicolás Benegas, el tanque de Riestra.
Otro punto alto de Boca. El zaguero izquierdo quedó impasable y además le aportó salida limpia desde el fondo al equipo. Es clave.
El lateral fue un buen socio de Zeballos por la izquierda y no tuvo problemas en defensa. Retrocedió siempre a tiempo cuando era necesario: le tiró el cuerpo a Alex Díaz y lo sacó de la cancha.
Le costó entrar en ritmo en el primer tiempo, pero aguantó casi todo el partido: solo salió cuando Boca ya estaba en ventaja. Calidad, buen pase y liderazgo. Buen arranque de campeonato para el vasco, que pidió el cambio sobre la final.
El volante central puso primera en el año del Mundial en modo Selección. Jugó un partidazo. Un pase suyo de 70 metros y de primera le cayó en el pie al Changuito Zeballos en el primer tiempo: impresionante. Pero además jugó e hizo jugar. Y de su guante derecho llegó el gol que destrabó el partido. Crack y figura.
El Toto casi abre rápido el marcador con un cabezazo que le sacó a Nacho Arce. Dinámica y fuerza, buena rueda de auxiliar para Paredes. Y clave para el trabajo caja a caja que de él pretende Claudio Úbeda.
El jugador más desequilibrante de Boca. Nunca se sabe para dónde va a salir y muchas veces dejó parado a su marcador. Le dobló la marca, pero siguió abriendo el camino. Le faltó un socio en el área.
No se notó que en la temporada pasada jugó apenas 157 minutos repartidos en seis juegos. Fue solidario con el equipo y empujó diagonales. Hizo un trabajo invisible, pero tanto fue así que sus compañeros tampoco lo vieron. Levantó la mano y dio la cara para jugar cuando el equipo lo necesitó.
En el primer tiempo casi no la tocó como puntero derecho. En el segundo se soltó y levantó con su gambeta. Después, Úbeda lo sacó.
Entró bien en el partido y trató de darle amplitud al equipo por la derecha. También colaboró en defensa.
Cuando entró el delantero de la Reserva, la Bombonera lo ovacionó. Mucho sacrificio y buen toque. No desentonó.
