El escalador estadounidense Alex Honnold hizo historia en la madrugada de este domingo al escalar sin arnés ni cuerdas el Taipei 101, el quinto rascacielos más alto del mundo, con 508 metros de altura. En poco más de 90 minutos, el norteamericano se convirtió en la primera persona en escalar esta estructura en la modalidad de ‘free solo’.
Tras posponer el evento, difundido en directo por Netflix y previsto inicialmente para la madrugada del sábado pero aplazado por las lluvias, Honnold tuvo que superar la base del rascacielos, compuesta por 113 metros de losa inclinada de acero y vidrio y dos estructuras metálicas de 4,3 metros conocidas como ‘ruyi’, que supusieron el primer gran obstáculo de la jornada.
Superado ese tramo inicial -algo que le llevó menos de veinte minutos-, el escalador encaró al segmento más largo y extremadamente exigente: las llamadas “cajas de bambú”ocho módulos superpuestos entre aproximadamente los pisos 27 y 90 que conforman el cuerpo del Taipei 101.
A lo largo de 274 metros de ascenso en vertical, Honnold desplegó toda su destreza como escalera mecánica, trepando con dinamismo entre los vítores y los rostros de asombro de las cientos de personas que se congregaron en los alrededores de los rascacielos para presenciar este hito.
La fase final, considerada la más peligrosa por los organizadores, comenzó al alcanzar la torre superior del edificio, donde los desplomes exigieron toda la fuerza de sus brazos. Desde allí avanzó por los anillos hasta la agujarematada por una pequeña esfera metálica suspendida sobre el vacío, donde se hizo un ‘selfie’ para la posteridad.
La hazaña dejó las redes sociales inundadas de increíbles vídeos que muestran a un Honnold muy confiado a pesar de la dificultad de la pruebaincluso en ocasiones sonriendo a aquellos que desde dentro del edificio le grababan escalando.
Otros de los momentos más curiosos de su ascenso han tenido como protagonista también a su mujer, que desde dentro seguía con atención la hazaña para después hacerse un autofoto juntos en la cima.
