El dólar en Colombia vivió la semana pasada uno de sus movimientos más pronunciados de los últimos años. En el intradía, la tasa de cambio llegó a caer hasta los 3,590 pesos, un nivel que no se observaba desde mediados de junio de 2021. Aunque luego corrigió parte de la caída, el cierre dejó claro que el mercado está probando —con decisión— nuevos pisos.
La Tasa Representativa del Mercado (TRM) vigente hasta el lunes 26 de enero quedó en 3.637,88, el mismo nivel del día anterior, pero con una fotografía semanal claramente bajista. Frente a la semana anterior, el dólar cayó 1,68% (62,17 pesos); Respecto al inicio del año, el retroceso ya es de 3,17 por ciento (119,2 pesos), y en la comparación anual la depreciación del billete verde alcanza 13,15 por ciento (550,58 pesos).
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Más allá del dato puntual, el mensaje del mercado es contundente: el peso colombiano se sigue apreciando en un contexto de alta oferta de dólares y flujos extraordinarios, mientras los operadores intentan definir si la barrera de los 3.600 pesos es solo una pausa técnica o el umbral previo a una caída adicional.
La jornada de cierre de la semana fue un buen ejemplo de esa dinámica. El mercado abrió alrededor de 3,605 pesos, profundizó la caída hasta 3,590 pesos y, desde ahí, activó una fuerte demanda que llevó nuevamente la cotización hacia la zona de 3,640 pesos.
“Lo que vimos es un ejemplo de libro sobre la importancia de los niveles psicológicos. El mercado se resiste a ver la divisa por debajo del ‘figurín’ de los 3.600 pesos, que hoy funciona como un soporte estructural muy fuerte. Al romperse momentáneamente, la reacción de compra fue inmediata”, explicó Juan Carlos Velásquez, líder de Tesorería y Jefe de ALM de la fintech Littio.
defensa técnica
Desde el punto de vista técnico, el análisis de la tesorería de Littio identifica un soporte crítico en 3.600 pesos. Una ruptura sostenida por debajo de ese nivel podría abrir espacio hacia los 3.585 pesos e incluso 3.530 pesos. En contraste, al alza, tras superar con relativa facilidad los 3,615 y 3,630 pesos, el siguiente techo relevante se ubica cerca de 3,675 pesos.
En el último año las monetizaciones de dólares han rondado los 7.000 millones de dólares. Foto:Archivo EL TIEMPO
Detrás del “bajonazo” del dólar no solo hay factores técnicos. Un elemento clave ha sido la monetización de dólares por parte del Gobierno, asociada a operaciones de financiamiento externo. ya una oferta de divisas inusualmente alta para el mercado local.
Según analistas del Grupo Alianza, durante el último año las monetizaciones de dólares han rondado los 7.000 millones de dólares, solo por debajo de las observadas en 2021. A esto se sus operaciones recientes que han elevado aún más la oferta, presionando la tasa de cambio a la baja.
En su análisis cambiario, advierten que esta “desalineación” entre el mercado de TES y el mercado cambiario, causada por exceso de oferta y nuevas emisiones externas, ha profundizado la apreciación del peso frente a otras monedas de la región. En enero, además, el mercado incorporó la mayor emisión de bonos externos en la historia del país y la expectativa de nuevas colocaciones, lo que refuerza el escenario de abundancia de dólares.
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Contexto global
El comportamiento local no ocurre en el vacío. A nivel internacional, el índice DXY —que mide el dólar frente a una canasta de monedas— ha mostrado episodios de debilidad, en medio de un apetito selectivo por riesgo y flujos hacia activos como el oro.
oro Foto:iStock
En Estados Unidos, los datos recientes reflejan resiliencia, con expectativas de expansión tanto en servicios (52,9) como en fabricación (51,9). En Europa, aunque el sector fabricante sigue en terreno contractivo, los registros han sorprendido al alza. Este telón de fondo ha permitido que monedas emergentes, incluido el peso colombiano, se fortalezcan con mayor intensidad.
A nivel local, sin embargo, persisten focos de incertidumbre. El anuncio de la extensión de la emergencia económica por 30 días introduce ruido fiscal y político que los inversionistas siguen incorporando en sus precios, lo que explica parte de la volatilidad observada alrededor del nivel de 3.600 pesos.
¿Oportunidad o señal de cautela?
Para Velásquez, la lectura de este movimiento va más allá del corto plazo. “Identificar un piso fuerte en 3.600 pesos permite a personas y empresas tomar decisiones de cobertura más informadas y evitar compras impulsivas en picos de volatilidad”, señaló.
El peso colombiano continúa ganándole terreno al dólar estadounidense. Foto:etcétera
En su opinión, los niveles actuales abren una ventana para diversificar gradualmente en dólares, ante la posibilidad de rebotes técnicos hacia la zona de 3,675 pesos, sin perder de vista que el sesgo estructural del primer semestre sigue siendo bajista.
Esa visión es compartida, con matices, por Alianza Research, que ajustó su escenario para el primer semestre del año y ahora ve un rango potencial incluso entre 3.400 y 3.500 pesos, condicionado a la evolución del dólar global y al frente político local.
Por ahora, el mensaje que envían los analistas es que el dólar ya rompió niveles que parecían impensables hace apenas unos meses. La gran pregunta es si la defensa de los 3.600 pesos será suficiente o si el peso colombiano seguirá ganando terreno en un proceso de revaluación tan rápido como inusual.
