Aunque las cifras de divorcios reflejando una realidad persistente, la provincia La Altagracia Continúa mostrando una clara inclinación hacia el matrimonio. En los últimos cinco años, por cada divorcio registrado más de tres parejas decidieron formalizar su unión, de acuerdo con datos del Observatorio de Registro Civil de la Junta Central Electoral (JCE).
Entre 2021 y 2025en la provincia se contabilizaron 3.224 divorciosfrente a 10.752 matrimoniosuna diferencia que evidencia que, pese a los cambios sociales, económicos y culturales, el matrimonio sigue teniendo un peso significativo en la vida de los altagracianos. Estas cifras se registran en una provincia con turismo de bodaslo cual también influye.
divorcios: estabilidad con leves variaciones
El comportamiento de los divorcios es La Altagracia se ha mantenido relativamente estable durante el quinquenio analizado, con un ligero descenso es 2025. Ese año se registraron 604 divorcioscifra inferior a los 608 de 2024, 665 de 2023, 680 de 2022 y 667 de 2021.
Higüey continúa concentrando la mayor cantidad de separaciones, con 550 divorcios es 2025seguido de Verón-Punta Cana con 40 y San Rafael del Yuma con 14, una tendencia que se repite de forma consistente en los años anteriores y que guarda relación con el peso poblacional y administrativo del municipio cabecera.
Un elemento revelador es la causa de las rupturas. el consentimiento mutuo domina ampliamente el panorama. solo es 2025398 divorcios es Higüey34 es Verón–Punta Cana y 13 en San Rafael del Yuma se produce bajo esta modalidad, superando con creces la incompatibilidad de caracteres y otras causas. Esta tendencia se mantiene desde 2021, lo que sugiere separaciones menos conflictivas y procesos más consensuados.
Matrimonios: cifras que superan las separaciones
En contraste, los matrimonios mantenga una clara ventaja frente a los divorcios. solo es 2025 se celebraron 1.955 matrimoniosmás de tres veces el número de divorcios del mismo año. Aunque esta cifra es inferior a la registrada en 2024 (2.182) y 2023 (2.344), continúa siendo superior a la de 2021 (1.945).
Higüey encabezó nuevamente las estadísticas con 871 matrimonios es 2025seguido de Verón–Punta Cana con 910, reflejo del dinamismo social del polo turístico, y San Rafael del Yuma con 174. En cuanto a la modalidad, el matrimonio civil predomina ampliamente, aunque los canónicos mantienen una presencia relevante, especialmente en Verón–Punta Cana.
Más bodas que divorcios
El balance general de los últimos cinco años ofrece una lectura clara: mientras los divorcios promedian alrededor de 645 casos anuales, los matrimonios superan los 2,100 por año. Esta relación confirma que, aun con los desafíos que enfrenta la vida en pareja, La Altagracia sigue apostando más a la unión que a la separación.
Las cifras, más allá de los números, dibujan una provincia en constante transformación socialdonde las relaciones evolucionan, pero el matrimonio continúa siendo una opción mayoritaria frente al divorcio.
Lara Rodríguez: “Nunca pensamos en el divorcio, sino en cómo resolver”
Paraca Lara Rodriguezquien contrajo matrimonio en 2021, la decisión de casarse estuvo marcada, en primer lugar, por el amor. “Obviamente nos enamoramos, y tú sabes que el amor siempre te lleva a tener la seguridad de dar pasos tan importantes como el sello matrimonial”, expresó.
A esa motivación se sumó la fe. “Somos creyentes de la Palabra de Dios y tratamos de obedecer sus estatutos plasmados en la Biblia, especialmente en el Nuevo Testamento”, explicó. También influyó la convicción de que ambos poseían cualidades compatibles y la decisión consciente de nunca contemplar el divorcio como opción, sino de enfrentar cualquier eventualidad buscando soluciones.
Cinco años después, Lara define el compromiso matrimonial como “un acuerdo mutuo basado en el respetoel amor y la responsabilidad“, que requiere esfuerzo diario y la comprensión de que compartir la vida implica los mismos derechos y deberes.
Para ella, construye un proyecto de vida juntos significa pensar y planificar el futuro como pareja: compartir metas, valores, tomar decisiones importantes, manejar el trabajo, el dinero y la posibilidad de formar una familia, sin dejar de apoyarse en los sueños personales.
Rosaura Ricardo (nombre ficticio): el divorcio como aprendizaje
Mirando su experiencia en retrospectiva, rosaura ricardo considera que el divorcio le dejó aprendizajes profundos, especialmente sobre el amor propio, los límites y la comunicación. “Comprendí que no basta con amar o hacerlo por los hijos; también es necesario saber convivir, respetarse y crecer juntos”, expresó. Para ella, cerrar un ciclo no siempre representa un fracaso, sino, en ocasiones, un acto de valentía y responsabilidad personal.
En su caso, el consentimiento mutuo fue clave para que el proceso resulte más sano y menos doloroso. Aunque la decisión fue difícil, el reconocimiento de que la relación ya no funcionaba permitió una separación más respetuosa, con menos conflictos y mayor disposición al dialogopriorizando la dignidad de ambas partes y el bienestar emocional de los hijos.
Tras el divorcio, su visión del matrimonio cambió. Ya no lo idealiza como una meta en sí misma, sino como una construcción diaria basada en compromisocomunicación y respeto mutuo. “Hoy entiendo que una relación sana no se sostiene por las apariencias, sino por el equilibrio emocional y la voluntad de crecer juntos”, afirmó, subrayando que la felicidad no depende de un documento, sino del compromiso real con la persona que se ama.
La Altagracia muestra una realidad compleja: más matrimonios que divorcios, separaciones mayormente consensuadas y profundas transformaciones sociales. Entre la fe, la autonomía, la migración y los nuevos modelos de convivencia, la provincia sigue debatiéndose entre la permanencia del compromiso y la redefinición de las relaciones de pareja en el siglo XXI.
postura religiosa
Para el sacerdote jorge dionel hernandezel auge del divorcio por consentimiento mutuo responde, en parte, a que jurídicamente es un proceso menos tedioso. Sin embargo, desde la visión pastoral de la Iglesia, este fenómeno revela una crisis en la comprensión del matrimonio como alianza estable y definitiva.
Entiende que la cultura actual privilegia el bienestar individual y la realización personal inmediata, debilitando el sentido del compromiso y del sacrificio mutuo. “Cuando se debilita el sentido de responsabilidad y del bien común, se resiente también la familia, que es la base de la sociedad”, sostuvo, señalando además la falta de una fe sólida y de acompañamiento pastoral como factores que incidentes en las rupturas.
- No obstante, el sacerdote interpreta con esperanza el hecho de que los matrimonios superen a los divorcios. A su juicio, esto demuestra que muchas personas continúan reconociendo el valor del matrimonio como fundamento de la familia y de la convivencia socialaun en contextos de fragilidad y cambios culturales.
Sobre la preparación de las parejas, reconoció que no siempre es suficiente. En muchos casos, falta una formación profunda en fidelidad, dialogo y amor cristiano. Por ello, afirmó que la misión de la Iglesia es acompañar, formar y sostener a los esposos mediante una pastoral matrimonial constante, que ayude a vivir el matrimonio como vocación y servicio al bien común.
Análisis social: migraciónautonomía y nuevas dinámicas
Para el sociólogo Wilson Castillono existe una causa única que explique el comportamiento de los matrimonios y divorcios es La Altagracia. Señaló que se trata de una provincia con alta migración interna y externa, y con elevados niveles de empleos, especialmente entre mujeres.
Explicó que muchos jóvenes migran desde otras provincias hacia Higüey en busca de trabajo, dejando a sus parejas en sus lugares de origen, lo que genera deterioro de las relaciones. Al mismo tiempo, estas mujeres adquirieron alcalde. autonomía económicalo que incrementa su capacidad de tomar decisiones sobre su vida personal y de pareja.
Castillo también destacó el impacto del turismo y la migración circular, que ha incrementado los matrimonios multiétnicos entre dominicanos y extranjeros. En su análisis, la combinación de migraciónautonomía femenina y nuevas redes afectivas explican tanto el aumento de matrimonios como de divorcios en la provincia.
