El cambio de tono de Donald Trump con la crisis de Mineápolis tiene ya consecuencias sobre el terreno: Gregory Bovino, el mando de la Patrulla Fronteriza que ha sido la cara de la mano dura del presidente de EE.UU. en política … migratoria, se va de la principal ciudad de Minnesota.
Bovino, que hasta este año era el máximo responsable de la Patrulla Fronteriza en un distrito de California, había sido nombrado este año comandante de los despliegues federales en varias ciudades demócratas, como Los Ángeles, Chicago y, ahora, Mineápolis.
La salida de Bovino, revelada por medios estadounidenses como ‘The Wall Street Journal’ y CNN, ocurre el mismo día en el que Trump anunció el envío a Mineápolis de Tom Homan, el llamado ‘zar de frontera’. El multimillonario millonario lo comunicó después de una conversación telefónica con el gobernador de Minnesota, el demócrata Tim Walz, en la que atrás dejó los insultos hacia los líderes demócratas locales y aseguró compartir una «sintonía similar» con el gobernador. Dijo entonces que Homan, que fue alto cargo de la policía de inmigración y fronteras (ICE, en sus siglas en inglés) en el Gobierno de Barack Obama, quedará al frente de las operaciones en Mineápolis.
Poco después, se filtraba la salida de Bovino y de varios de sus agentes. El líder de la Patrulla Fronteriza se había convertido en uno de los grandes agitadores de las tensiones en Mineápolis. No solo por su gusto por estar en primera línea, participar en operativos, mirar desafiante a los manifestantes que protestaban por la presencia masiva de agentes federales o lanzar gas lacrimógeno en ocasiones. Su rostro y su nombre estaban en muchos de los carteles de las protestas cuando este sábado, un segundo vecino de Mineápolis, Alex Pretti, murió a disparos de la policía. Los agentes que involucrados en el operativo en el que murió este vecino eran miembros de la Patrulla Fronteriza y la reacción posterior de Bovino soliviantó a muchos en Mineápolis y más allá.
Contra lo que muestran los vídeos grabados por testigos, Bovino defendió en público que Pretti buscaba «hacer el máximo daño posible» y «masacrar» agentes. La muerte de Pretti y la narrativa falsa de la Administración Trump -no solo de Bovino- han provocado quiebras entre republicanos y se han convertido en un problema político para Trump, en un momento en el que su gestión de la política migratoria atraviesa un mal momento en las encuestas.
La portavoz de Trump, Karoline Leavitt, aseguró tras el anuncio del presidente que Bovino «es un hombre maravilloso y un gran profesional y va a seguir liderando a la Patrulla Fronteriza en todo el país».
