En su primera cara a cara electoral, la financiación fue el principal campo de batalla entre los candidatos del PP y el PSOE, Jorge Azcón y Pilar Alegría, en las elecciones de Aragón. Fue un debate áspero, en el que si el popular acusó a su contrincante de “mentirosa” o de “arrodillarse ante los independentistas” para pactar un modelo “que nos deja como la peor comunidad”, la socialista le echó en cara sus “prejuicios” y su “sectarismo político” por decir que “no a todo solo porque venga de un Gobierno de otro color”.
A su estilo, cada uno quiso erigirse en defensor de los intereses de los aragoneses. Para Alegría, el sistema aporta 630 millones más con los que invertir en vivienda pública, residencias para ancianos o centros educativos, lo que contrasta con la falta de un modelo del PP. “El ruido y la confrontación estéril no es bueno para la comunidad”, le echó en cara a su rival.
Sin embargo, Azcón refutó esas cifras con informes que redujeron a 260 millones esos ingresos y cargó contra un sistema “injusto, desigual e insolidario” pactado entre el Gobierno y Esquerra Republicana para, dijo, mantener a Pedro Sánchez en la Moncloa. “Están dispuestos a cualquier cosa”, le recriminó.
La rivalidad entre ambos es añeja. En el 2019 ya se midieron en las elecciones municipales al Ayuntamiento de Zaragoza. Ganó la socialista, pero él fue vestido de alcalde con el respaldo de Ciudadanos y de Vox. Sus caminos se bifurcaron entonces, con Alegría recalando en Madrid como ministra y portavoz del Gobierno y Azcón aupado a la presidencia de la comunidad, hasta que la apuesta de Sánchez por mandar a sus ministros a recuperar sus autonomías los ha vuelto a enfrentar, con Azcón favorito en las encuestas.
Campaña en Aragón
En el 2019, Alegría ganó en votos pero Azcón gobernó la ciudad gracias al apoyo de Vox y Ciudadanos.
Durante la primera parte del debate, de 50 minutos en la televisión autonómica, Azcón sacó pecho de sus dos años y medio de gestión, con anuncios de inversiones multimillonarias, sobre todo en el sector tecnológico, y buenos datos de empleo. “Aragón vive el mejor momento de su historia”, resumió triunfal. Frente al relumbrón de las grandes cifras, Alegría puso el foco sobre los “recortes y privatizaciones” que, a su parecer, sufren los servicios públicos, con especial incidencia en los retrasos que aquejan a la sanidad. “Que tarden dos meses en hacer una biopsia es la diferencia entre extirpar un bulto o un pecho”, señaló, en velada referencia a la crisis de los cribados en Andalucía.
Ahí comenzó el choque a cuenta de la financiación, cuyos decibelios subieron aún más cuando Alegría le pidió al popular, que la acusó de ser “una mandada de Sánchez”, respeto y que hablara “como una mujer adulta y libre” que es candidata “por decisión propia”. “¿Qué respeto ha demostrado el PSOE hacia las mujeres?”, le contestó Azcón, que hizo referencia a la comida que mantuvo Alegría con “el acosador sexual” Paco Salazar cuando ya se tenía constancia de las denuncias de acoso contra él en el partido. “Es un hooligan”, zanjó la socialista.
El debate concluyó sin citar a Vox ni a otros partidos, pero sí al expresidente Javier Lambán. “Si levantara la cabeza, ¿se imagina lo que diría?”, dijo Azcón, en referencia a la financiación autonómica. Última pulla antes de cerrar con su minuto de oro en el que Alegría pidió elegir entre “las derechas o los derechos” y Azcón pidió el voto para “seguir construyendo un Aragón para todos”.
