el Ministro de Salud y Protección Social, Guillermo Alfonso Jaramillo, defendió públicamente la frase “los ricos también lloran”, pronunciada en medio de la crisis financiera del Hospital San Rafael de Itagüí, y aseguró que no se “arrepiente” de haberla dicho.
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En una entrevista con Resumen azul este lunes 26 de enero, el funcionario insistió en que su declaración fue sacada de contexto y que su intención no era minimizar la situación de los pacientes ni del personal de salud, sino señalar lo que, a su juicio, son problemas estructurales de mala administración, politiquería y corrupción que han afectado durante años a varios hospitales del país.
“No, no, de ninguna manera. No me arrepiento de haber dicho eso por una sencilla razón: hay que saber quién es el que está llorando, porque desafortunadamente lo que no se puede engañar es a la gente y hay mucha gente que llora para engañar”, afirmó el ministro en radio azul, al ser consultado por la controversia que generaron sus palabras en Antioquia y en distintos sectores del sistema de salud.
Ministro de Salud en el HUS Foto:tomada del video de redes
La frase fue pronunciada inicialmente luego de que el gerente del Hospital San Rafael de Itagüí, Luis Fernando Arroyave Soto, rompiera en llanto durante una rueda de prensa al relatar las dificultades económicas que atraviesa ese centro médico, entre ellas la imposibilidad de pagar salarios al personal.
En respuesta, Jaramillo dijo en una entrevista con Radio Caracol que “los ricos también lloran”, lo que desató una fuerte reacción política.
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En su defensa más reciente, el ministro insistió en que las manifestaciones emotivas no pueden ocultar años de “decisiones administrativas”.
Luis Fernando Arroyave Soto, gerente del hospital San Rafael. Foto:cortesia
“Usted no puede engañar a la gente llorando cuando usted ha manejado mal un hospital, cuando se lo ha entregado a la politiquería y cuando se lo han robado en varias ocasiones y toda la mayoría de los hospitales los han entregado. En muchas partes del país los han entregado a la voracidad de políticos y de gente corrupta ineficiente e incapaz”, sostuvo.
Jaramillo reiteró que, a su juicio, muchos hospitales públicos han sido utilizados por la política, lo que ha derivado en crisis financieras, deterioro en la prestación de los servicios y acumulación de deudas.
El ministro también apeló a su trayectoria en cargos públicos para respaldar su postura. Recordó que fue gobernador del Tolima en dos ocasiones —una por designación presidencial y otra por elección popular—, secretario de Gobierno y de Salud de Bogotá, y alcalde de Ibagué entre 2016 y 2019.
Guillermo Jaramillo, ministro de salud. Foto:Néstor Gómez. Autor: NÉSTOR GÓMEZ
“Yo he sido gobernador y he sido alcalde y puedes usted constatar qué fue lo que yo hice cuando fui gobernador: recuperé totalmente el Federico Lleras, lo puse a funcionar, lo dejó 0 kilómetros en todas las deudas. Y después de que yo me fui, no fueron capaces de administrarlo adecuadamente y se ha prestado para politiquería y corrupción”, afirmó el funcionario, al referirse al hospital Federico Lleras Acosta, en el Tolima.
Según Jaramillo, una situación similar se presentó durante su gestión como alcalde de Ibagué.
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“Lo mismo sucedió cuando fui alcalde entre 2016 y 2019, estaba el hospital en pésimas condiciones, lo levanté el hospital, lo fusioné los dos hospitales que habían en uno y lo dejé saneado, y al mismo tiempo, deje todo el personal de planta, bien administrado, con honorabilidad, con transparencia. Me fui yo y hoy tuvo que intervenir la Superintendencia por las deudas tan grandes, por la corrupción, y el abandono tan grande”, señaló.
En el caso concreto del Hospital San Rafael de Itagüí, eEl ministro cuestionó la negativa de su administración a recibir recursos del Gobierno nacional. Según explicó, el Ejecutivo tenía previsto girar cerca de 2.000 millones de pesos para cubrir parte de la deuda del hospital.
“Por ejemplo, se le iba a dar 2.000 millones de pesos para cubrir parte de la deuda, que no es grande como si puede ser grande en otras partes, y el señor dijo que no porque resulta que no ha sido capaz de levantar los embargos que tiene desde hace mucho tiempo ese lugar”, dijo Jaramillo, al explicar los obstáculos que, según él, impidieron el apoyo financiero.
Luis Fernando Arroyave Soto, gerente del hospital San Rafael. Foto:cortesia
El ministro también aseguró que, pese a la crisis del San Rafael, la atención a los pacientes no se ha interrumpido totalmente en el municipio. “Nosotros estamos cubriendo la gran mayoría de los servicios. Ellos (los pacientes) están yendo a otros, especialmente en Itagüí hay dos hospitales y los pacientes están yendo al hospital de Itagüí, que sí está funcionando bien, está siendo bien administrado”, indicó.
En ese mismo sentido, rechace que se responsabilice al Gobierno por la situación financiera del centro médico. “Aquí no pueden venir a llorar ciertas personas privilegiadas, que pertenecen a los estratos altos de este país, que entonces vienen con lágrimas a echarle la culpa al Gobierno nacional cuando lo que han hecho es administrar mal los hospitales”, afirmó en la entrevista radial.
Jaramillo fue más allá y calificó como “lágrimas de cocodrilo” las manifestaciones públicas del directivo hospitalario: “Entonces aquí no pueden venir es con lágrimas de cocodrilo. A venir a presentar una situación, echarle la culpa a los demás, cuando resulta que uno tiene que cumplir con su deber, administrar bien, quitar la politiquería, quitar la corrupción y hacer lo que tiene que hacer en un hospital, que es verdaderamente atender adecuadamente a su gente y no dedicarse a hacer política barata, a hacer corrupción y al mismo tiempo a acabar como han acabado los hospitales en varias ocasiones”.
Duras reacciones del sector médico: esto dijeron
Se debe destacar que la primera y polémica frase provocó múltiples reacciones, en su momento la Asociación Colombiana de Sociedades Científicas (Asocientíficas) expresó su inconformismo a través de una publicación en X.
“‘Los ricos también lloran’ no es una respuesta a la crisis estructural de nuestro sistema de salud. El THS y millones de pacientes esperan soluciones serias, no frases desafortunadas. Desde la ACSC reiteramos: la salud debe ser una prioridad, no un escenario para la indiferencia”, señaló la entidad.
“Los ricos también lloran” no es una respuesta a la crisis estructural de nuestro sistema de salud.
El THS y millones de pacientes esperan soluciones serias, no frases desafortunadas.
Desde la ACSC reiteramos: la salud debe ser una prioridad, no un escenario para la indiferencia. pic.twitter.com/WI1HxHkmjo— Asociación Colombiana de Sociedades Científicas (@asocientificas) 19 de enero de 2026
En el mismo mensaje, el director de Acientíficas, Agamenón Quinterocalificó las palabras del ministro como “el reflejo de lo que fue su trabajo al frente de esta cartera”.
Además, las describió como parte de la “patanería, altanería y la falta de consideración para con las personas”, y agregó: “Señor Ministro, el talento humano es quien está poniendo la cara al sistema de salud ya los pacientes, porque claramente usted no lo es”.
También se pronunció la secretaria de Salud de Antioquia, Marta Cecilia Ramírez, quien cuestionó el enfoque del ministro. “Es un descaro que el ministro reduzca este tema a un asunto de ricos y pobres. La red hospitalaria no atiende a los ricos. Y si de ese vamos a hablar, ministro, de los tres millones de personas afiliadas en Antioquia a las EPS intervenidas el 75% son de régimen subsidiado. Más de dos millones de personas, son justamente a esas personas las que el Gobierno está condenando a muerte ya la falta de atención por sus intervenciones y acciones erráticas constantes”, afirmó.
LAURA NATHALIA QUINTERO.
REDACCIÓN ÚLTIMAS NOTICIAS.
