La Comisión Europea ha dado este martes luz verde a que el fondo de inversión Apollo pueda convertirse en el accionista mayoritario del Atlético de Madrid. Bruselas considera que la operación “no plantearía problemas de competencia, dado que las empresas no operan en mercados idénticos ni en mercados relacionados verticalmente”, por lo que no vulnera, sostiene el Ejecutivo comunitario, la política de concentraciones empresariales en territorio europeo.
Según los datos, Apollo adquiriría, una vez que se complete el trasvase de acciones, en torno al 55% de la propiedad del Atlético de Madridhasta ahora en manos de la familia Gil. De hecho, el consejero delegado del club, Miguel Ángel Gil Marín, quedaría con una proporción menor del accionariado.
Antes de este acuerdo, el accionariado del Atlético de Madrid estaba claramente controlado por Atlético HoldCo, la sociedad que agrupa las participaciones de Miguel Ángel Gil Marín y Enrique Cerezo. A esta estructura se incorporó en 2021 el fondo estadounidense Ares, tras una ampliación de capital que le otorgó el 33,96% de Atlético HoldCo, consolidando así a esta sociedad como accionista mayoritaria con el 70,47% del capital del club.
Por su parte, Quantum Pacific Group, propiedad del empresario israelí Idan Ofer, mantenía un 27,84% de las acciones del Atlético de Madrid. El resto del capital quedó repartido entre accionistas minoritarios, completando un mapa accionarial dominado por dos grandes bloques.
“Apolo es una gestora de activos alternativos globales de alto crecimiento con sede en la ciudad de Nueva York, y ofrece servicios de gestión de inversiones y planificación financiera a particulares e inversores institucionales”, recuerda la Comisión Europea en su definición.
El Atlético de Madrid, como sociedad, no se limita solo al club colchonero. También es propietaria de otros dos clubes de fútbol, el Club Atlético de San Luis y el Atlético Ottawa; Además, gestiona -en propiedad igualmente- tanto el estadio Metropolitano como las áreas circundantes.
